Medio: Ahora el Pueblo
Fecha de la publicación: miércoles 07 de julio de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
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El exministro de
Defensa Javier Zavaleta reveló ayer que horas antes de la renuncia del
presidente constitucional del Estado, Evo Morales, el 10 de noviembre de 2019,
varios oficiales de las Fuerzas Armadas (FFAA) se insubordinaron y desoyeron
las instrucciones del mandatario.
Desde aviones
militares se disparó a los bolivianos cuando la orden directa del Capital
General de las Fuerza Armadas y de Zavaleta era estrictamente que no se
usara armamento en contra de la población.
“Ya había una clara
insubordinación en varios oficiales de las Fuerzas Armadas horas antes de la
renuncia del presidente Evo Morales, no acataban ni órdenes del Presidente en
ejercicio en ese momento ni órdenes del Ministro de Defensa, que era la labor que
yo cumplía”, manifestó en una entrevista con Red Patria Nueva.
Zavaleta reveló que
los militares comenzaron a actuar autónomamente sin las instrucciones del
Ministro de Defensa y también después de su renuncia.
“También tendrán que
aclarar las instrucciones de quién recibían en el momento en el que hay el
vacío de poder, entonces va a ser importante que esto se esclarezca en el
proceso”, dijo.
Explicó que a
finales de septiembre y principios de octubre tras sofocar el incendio de la
chiquitania en todo el país se produjeron convulsiones, fundamentalmente en La
Paz, Santa Cruz y Cochabamba, donde las cosas eran más complejas y empeoraban
cada día.
“Es allí donde el
Presidente deja en claro que bajo ninguna circunstancia, en la peor de las
situaciones que pudiera evolucionar estos conflictos y movilizaciones, íbamos a
dar la orden para que las FFAA salgan para reprimir, y esto me lo dejó en claro
el Presidente de ese entonces Evo Morales y yo lo que hice fue transmitir esta
decisión, esta política no solamente al comandante Kaliman, sino también a los
tres comandantes de fuerza”, relató Zavaleta, quien reunió a las guarniciones
completas de todo el país para transmitirles la decisión.
Recordó que el
domingo en la mañana se reunió con el presidente Morales cuando tomó la
decisión de ir a Chimoré y allí se toparon con la primera insubordinación,
cuando se enteraron de que los aviones caza sobrevolaban el departamento de La
Paz y Oruro sin autorización peligrando la vida de los bolivianos.
4 comandantes militares recibieron las órdenes directas de no usar
armamento contra el pueblo y se les recordó las consecuencias de deliberar y
transgredir las normas vigentes.
“Por el nivel de
violencia de las movilizaciones y por la Policía amotinada, el Presidente
decide ir a Chimoré y la tripulación del avión FAB 001 ya no recibía órdenes de
su Capitán General, que era el presidente Evo Morales ni del Ministro de
Defensa. Se tuvieron ásperas conversaciones con los comandantes de las Fuerzas
Aéreas y un mal cálculo hubiera provocado un enfrentamiento con armas en
cualquier momento por la insubordinación al más alto nivel”, explicó Zavaleta.
A pesar de que se
había dado una instrucción clara al comandante de las Fuerzas Armadas,
Williams Kaliman; al comandante del Ejército, Jorge Pastor Mendieta Ferrufino;
al comandante de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB), general Jorge Gonzalo
Terceros Lara, y al comandante de la Armada, almirante Gonzalo Jarjuri Rada,
quienes tenían la instrucción absolutamente clara de no salir bajo
ninguna circunstancia a ningún acto de represión, se envió a militares a
enfrentar al pueblo con lamentables consecuencias.
La conferencia de prensa, otra insubordinación
La Ley Orgánica de
las Fuerzas Armadas señala que los militares no pueden convocar a una
conferencia sin autorización del Presidente en Ejercicio o del Ministro de
Defensa, lo contrario es considerado una insubordinación.
“De forma deliberada
se rompió la cadena de mando convocando a una conferencia y para un militar eso
es gravísimo”, explicó el ex ministro de Defensa Javier Zavaleta.
Todo el contenido de
la conferencia de prensa es una deliberación política, el mando militar con el
Comandante de las Fuerzas Armadas y el Alto Mando deliberaron políticamente, lo
que está absolutamente prohibido.
Zavaleta aseveró que
habló con los militares días antes sobre las consecuencias de hacer eso por
malas decisiones y recordó a los militares que lo hicieron en dictaduras y que
fueron a la cárcel.
“Las Fuerzas Armadas
no es una institución como cualquier otra. Deliberar es transgredir la
Constitución, las propias leyes y las normas militares”, señaló.



