Medio: La Razón
Fecha de la publicación: miércoles 07 de julio de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
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Tras la dimisión del
presidente Evo Morales, el exmandatario Jorge Tuto Quiroga admitió, el 12 de
noviembre de 2019, que gestionó con autoridades de la Fuerza Aérea Boliviana
(FAB) el vuelo del jefe del MAS rumbo a México, donde estuvo asilado por un mes.
“A todos ustedes
quiero pedirles disculpas, que comprendan que ayer tuve que hacer algo que
nunca pensé que iba a tener que hacer, gestiones con la Fuerza Aérea Boliviana
para que el tirano salga de Bolivia, a fin de que pacifiquemos el país”,
comentó en un video que fue difundido en redes sociales, pero luego fue
retirado.
Morales renunció
asfixiado por protestas cívicas, un motín policial y la presión de las Fuerzas
Armadas, aparte de un polémico informe de la Organización de Estados Americanos
(OEA) que alimentó el discurso del fraude en los comicios de ese año, en los
que ganó sin balotaje.
El mensaje de su
dimisión lo hizo desde el Chapare, su bastión. El 11 de noviembre, junto al
vicepresidente Álvaro García y la ministra de Salud, Gabriela Montaño, esperaron
la llegada de un avión del Gobierno de México al aeropuerto de Chimoré.
Sin embargo, la
llegada y partida de la aeronave sufrió un “bloqueo”, que fue relatado por
Morales en el libro Volveremos y seremos millones, el golpe de Estado, el
exilio y la lucha para que Bolivia vuelva a gobernarse, en el que recuerda que
los incidentes tuvieron como protagonista al entonces comandante de la FAB,
Jorge Terceros.
Encarcelado ahora
por el caso Golpe de Estado, Terceros declaró ante el Ministerio Público que el
11 de noviembre de 2019 no se podía autorizar el arribo del avión hasta que la
Embajada de México cambiara la solicitud bajo el tenor de “ayuda humanitaria”.
Y añadió que hubo problemas con el despegue porque Perú no daba autorización
para el uso de su espacio aéreo.
Sin embargo, según
el testimonio de testigos que estuvieron en las reuniones extralegislativas en
la Universidad Católica Boliviana (UCB) de La Paz, que allanaron el
nombramiento de Áñez, Terceros autorizó el vuelo a solicitud de Quiroga, quien
no ocupaba cargo público alguno para dar órdenes, y avaló ello para forzar una
“negociación” con Adriana Salvatierra, entonces presidenta del Senado.
Ese hecho fue
confirmado por Quiroga, quien en su video admite que hizo las gestiones para
pacificar el país. “Lo hice por varias razones, La Paz era un caos, finalmente
se repuso el orden”. Al respecto, el excomandante de la FAB dijo a la Fiscalía
que no recordaba si habló telefónicamente con Quiroga, pese a que luego dio
datos pormenorizados de otros sucesos.
En el mismo mensaje,
Quiroga agregó que participaría en una reunión con “varios amigos” para definir
la “sucesión constitucional, un gobierno de transición y elecciones limpias con
democracia”, ese 12 de noviembre, es decir, se refirió así a las reuniones
extralegislativas.
La sucesión fue
allanada en esos encuentros, con la mediación de la Conferencia Episcopal
Boliviana (CEB) y la participación de Quiroga, el expresidente Carlos Mesa, el
empresario y político Samuel Doria Medina y representantes diplomáticos, entre
otros.
En su video, Quiroga
convocó a regresar al país a personajes que tenían cuentas pendientes con la
Justicia boliviana, que se habían declarado perseguidos políticos del MAS. “Mi
querido Leo (Leopoldo Fernández) ya estarás pronto libre, todos los exiliados podrán
retornar, Branko (Marinkovic) te espero en Santa Cruz, Zvonko (Matkovic)
estarás libre también”.
Y así fue. Tras una
década de exilio, el excívico y empresario cruceño Marinkovic retornó a
territorio boliviano y posteriormente ejerció, primero, como ministro de
Planificación del Desarrollo y, luego, como titular de Economía y Finanzas del
gobierno de Áñez.
Fernández fue
absuelto por la “masacre” de Porvenir en 2008. Matkovic también recobró su
libertad y se extinguió el caso Terrorismo, y fue elegido asambleísta por Santa
Cruz, por Creemos, frente de Luis Fernando Camacho, dirigente cívico que lideró
las protestas contra Morales en 2019; ahora es asambleísta cruceño.



