Medio: Brújula Digital
Fecha de la publicación: miércoles 07 de julio de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
Dirección Web: Visitar Sitio Web
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El exministro de Desarrollo Rural, César Cocarico, deslindó cualquier responsabilidad en la movilización de adeptos de Evo Morales en la ciudad de La Paz como señaló el excomandante de la Fuerza Aérea Boliviana, Gonzalo Terceros, aunque admitió que el 11 de noviembre recibió una llamada del comandante de las Fuerzas Armadas, Williams Kaliman, para solicitarle ayuda en la desmovilización de los seguidores de Morales.
El otrora coordinador político del MAS en el departamento de La Paz afirmó que los campesinos de las provincias paceñas llegaron a La Paz para realizar vigilias en defensa del gobierno de Morales de manera voluntaria y por turnos, y que por esa movilización no recibieron recursos económicos.
“Nosotros no teníamos recursos para pagarles pasajes, estadía, de ninguna manera (...) nosotros no trabajamos de manera antidemocrática porque si hubiera así los compañeros hubieran tenido los medios para defenderse como tenía la Resistencia Juvenil Cochala” dijo en una entrevista con radio Fides.
Relató que campesinos afiliados a la Federación Tupak Katari y Bartolina Sisa hicieron turnos de dos provincias por día, “optaron la metodología de venir en la mañana, hacer su protesta en el día e irse en la tarde porque la mayoría de los compañeros no tienen vivienda en la ciudad de El Alto, mucho menos en la ciudad de La Paz, tampoco los productores de coca tienen esa posibilidad” afirmó.
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Cocarico indicó que él no podía articular las movilizaciones que derivaron en la quema y saqueo de propiedades privadas y buses Pumakatari en la ciudad de La Paz porque los dirigentes habrían perdido el poder de convocatoria. “Los dirigentes no tenían capacidad de movilización de gente y esa fue una de las causas para que el expresidente Evo Morales saliera, pocos fueron los que pudieron defenderle”, refirió.
Terceros, en su declaración a la Fiscalía, dijo que el 11 de noviembre recibió una amenaza del expresidente Morales desde Chimoré. “Si usted no autoriza el ingreso de ese avión (mexicano a espacio aéreo boliviano) será culpable de que los 15.000 compañeros que están bajando de El Alto a La Paz quemen la ciudad”.
Morales y el vicepresidente Álvaro García, según el testimonio del excomandante de la FAB, estaban desesperados y exigían que se autorice el despegue el avión mexicano que los llevó a México. En otra parte de su declaración, el comandante de la FAB dice que pidió a Morales que “no hagan eso” a lo que él respondió que debía negociar con el ministro de Cocarico.
“Yo ya no tengo el control, el encargado es el ministro Cocarico, llámenlo a él y lleguen a un acuerdo”, respondió el líder de los cocaleros. Días antes, según el testimonio de Terceros, refirió que el expresidente organizó la llegada de 2.000 leales a La Paz para romper los bloqueos en la zona sur de La Paz.
Cocarico dijo a radio Fides que el 11 de noviembre, al promediar las 14:00 o 14:30, recibió una llamada de Williams Kaliman, comandante de las Fuerzas Armadas. El jefe militar le preguntó si podía ayudar a la desmovilización de los manifestantes. “Yo le dije categóricamente, yo no tengo ninguna posibilidad de paralizar de promover ese tipo de movilizaciones” porque la gente había sobrepasado a sus dirigentes porque estaban indignados por la quema del símbolo patrio de la wiphala por parte de policías.
“La gente se movilizó automáticamente por esa ofensa a la wiphala, las movilizaciones que hicieron desde el lunes fue por la ofensa a la wiphala, la causa fue la wiphala”, afirmó.



