Medio: Oxígeno Digital
Fecha de la publicación: miércoles 07 de julio de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
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El exvicepresidente
del Estado, Álvaro García Linera, en una amplia entrevista con la red Uno,
contó algunos detalles de lo ocurrido en noviembre de 2019, cuando él renunció
a la vicepresidencia del Estado en apoyo a Evo Morales, quien dimitió a
la presidencia en medio de movilizaciones civiles y tras perder el apoyo de la
policía y las Fuerzas Armadas.
En la entrevista,
García Linera asegura que la renuncia de Morales y la suya propia se dio en
medio de un “golpe civil, policial y militar” y ese 10 de noviembre se definió
que sea Adriana Salvatierra, entonces presidenta del Senado, quien asuma la
presidencia del Estado, tal y como lo marca la Constitución Política del
Estado.
“El momento en
que Evo dice que yo no quiero que muera ningún boliviano, no quiero que se
quemen casas, voy a renunciar, estuvimos Juan Ramón (Quintana), el ministro de
Defensa (Javier Zavaleta), Adriana Salvatierra, mi persona creo que Héctor Arce
(ministro de Justicia) más, no me acuerdo muy bien y ahí dice voy a renunciar
(...) Entonces yo le digo 'Evo yo he llegado para acompañar a un indio en el
poder, si tú renuncias yo renuncio contigo, yo soy leal, no soy un traidor', no
soy un serrucho vicepresidencial como suele haber hacia atrás, todos y Evo me
dijo está bien, lo entendió y le dijimos a Adriana ese rato ‘Adriana te va
tocar a vos la responsabilidad’", relató.
El exvicepresidente
señaló que Salvatierra, entre lágrimas, aceptó asumir la presidencia del
Estado.
“(Salvatierra) Se
puso muy triste, lagrimeó y lo voy a hacer, dijo, esa fue la decisión. Fue un
momento tenso porque policías y militares estaban en las suyas”, aseveró García
Linera.
Sin embargo, García
relató que despúes, cuando él y Morales ya habían aterrizado en México, país
que les otorgó asilo político, Salvatierra se contactó para contar las
“amenazas” que había en su contra y la de su familia ante la posibilidad de que
asuma la presidencia del Estado. Ante esa situación, dijo, se coordinó la
renuncia de la entonces Presidenta del Senado, aunque no especifica si la dimisión
fue solo a la presidencia o también a su curul.
"Habrían bandas
paramilitares que andaban buscando a cuanto masista encontraran para quemar su
casa. La instrucción para los paramilitares era presionar para que no haya
masista que pueda asumir el gobierno (…) Ella (Salvatierra) se comunica con
nosotros en México, hemos llegado a México el 11 (de noviembre), nosotros
llegamos a eso de las 11, 12 del mediodía a México y más tarde logramos hablar
con Adriana y ella nos cuenta la situación que había, la persecución, de quema
de sedes sindicales (...), de quema de casa de dirigentes del MAS y acordamos
que ella también renuncie", contó la exautoridad.
García Linera, en
esa línea, fue enfático en desmentir que él o Morales ordenaron la renuncia de
toda la bancada del Movimiento al Socialismo (MAS) en la Asamblea y aseveró que
la única renuncia coordinada fue la de Adriana Salvatierra.
La expresidenta del
Senado había anunciado su renuncia en una entrevista televisiva el 10 de
noviembre; sin embargo, ésta, aparentemente, nunca se oficializó mediante una
carta para que sea aprobada por la Asamblea legislativa.
Precisamente García
Linera reprochó que su renuncia, de la Morales y la de Salvatierra, además de
la del expresidente de la Cámara de Diputados, Víctor Borda, no fue leída
y aprobada por la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) y aún con esa
ilegalidad Jeanine Añez se haya “autorproclamado” como presidenta del Senado,
primero, y luego del Estado.
“Por eso es un Golpe
de Estado”, aseveró.
Asimismo, García
Linera también desmintió que el entonces comandante general de las FFAA,
Williams Kaliman, haya conocido con anterioridad sobre la decisión de Morales
de renunciar a la presidencia del estado, como ex jefes militares relataron
ante la Fiscalía.



