Medio: El Deber
Fecha de la publicación: martes 06 de julio de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
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Las comunicaciones
se deterioraron en extremo. "Los informes de inteligencia empeoraban y
hubo una clara insubordinación de los militares. Al final las llamadas
eran a gritos", así reflejó los últimos días de la Presidencia de Evo
Morales quien fuera su último ministro de Defensa, Javier Zavaleta.
“Yo no renuncié, se
lo dejé en claro a (Williams) Kaliman y al propio (Gonzalo) Terceros, que no
había renunciado, y en varias llamadas que tuvimos en esos días después de que
Evo había renunciado, yo les he ordenado, he pedido, he utilizado todos
los adjetivos posibles para decirles que tienen que dejar aterrizar y despegar
a ese avión mexicano, de lo contrario ellos se atendrían a las
consecuencias”, dijo en referencia al episodio del 11 de noviembre de 2019.
La declaración del
ex comandante de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB), Gonzalo Terceros, ante la
Fiscalía, abrió una serie de suposiciones sobre lo sucedido en
la terminal aérea Presidencial de El Alto y el aeropuerto de Chimoré.
Zavaleta dijo que
desde la negativa de llevarlo de La Paz a Chimoré, los militares se
insubordinaron a su capitán general y es la señal clara de un golpe de
Estado porque no obedecían. Relató que el Estado Mayor de las FFAA se
parapetó en su edificio de la zona Sur con guardias armados que no dejaban
ingresar a las autoridades civiles de ese entonces.
Desmintió a Terceros
sobre la orden de ingreso de aviones militares y dijo que son las FFAA
las que pueden autorizar el ingreso de las aeronaves de terceros países cuando
son transporte militar, pero ese día les dijeron que se requería
permiso de la Asamblea.
Zavaleta recordó que
la mayor parte de las comunicaciones con los militares ya eran solo
conversaciones telefónicas, y aseguró que frente a esa resistencia de
los jefes castrenses estaban, “presiones de otro tipo que no les permitían
hacer las cosas fáciles y expeditas”, recordó que el ingreso de aeronaves
militares nunca antes tuvo ningún tropiezo.
“Siempre han entrado aviones militares de otros países
para cargar combustible, para
recoger algún producto, pero nunca fue un trámite tan engorroso como ese día,
entonces por eso digo que había presiones de otro tipo”, refirió.
Los gases
También fustigó las
declaraciones del general Terceros sobre los datos de las municiones que tenían
las FFAA en ese momento y atribuyó la misma a “una pobre formación” de
los militares de alto rango. Aseguró que hay mucha información de los
militares que tiene carácter de confidencial y el armamento es una de ellas.
“Todo lo que tiene que ver con la munición de las FFAA es
un asunto clasificado, no es
un asunto público y que se pueda ventilar en cualquier lugar, aquí la munición
que manejan las FFAA son un asunto de absoluta reserva”, dijo y relató que
Terceros cometió una falta grave como militar.
Sobre la existencia
de gases lacrimógenos admitió que las FFAA no tenían estocado,
supuestamente estaba en proceso de compra un pequeño lote que habían gestionado
desde el 2018, pero ese lote nunca se efectivizó.
"Esa compra
simplemente estaba dirigida a reponer el equipo que tenían para la
instrucción de la Policía Militar, pero no era parte de una estrategia para
sacar a esa unidad a controlar los desmanes".



