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Medio: Jornada
Fecha de la publicación: martes 06 de julio de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
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La cúpula militar durante el Gobierno de Evo Morales
continuó apoyando y acatando las órdenes del expresidente aún después de su
renuncia a la Presidencia en 2019, dijo a Efe uno de los abogados de dos
exjefes militares, quienes fueron detenidos en el marco del proceso «golpe de
Estado».
Los excomandantes de la Fuerza Aérea Gonzalo Terceros y de
la Armada Gonzalo Jarjuri fueron aprehendidos el pasado sábado en la ciudad de
Santa Cruz y trasladados a La Paz, donde este domingo un juez dispuso su
detención preventiva bajo acusaciones de terrorismo, sedición y conspiración.
El abogado Eusebio Vera enfatizó que «nunca hubo ruptura»
entre la cúpula militar que «sugirió» la renuncia a Morales el 10 de noviembre
de 2019, puesto que de todas las acciones se «daba parte» al entonces ministro
de Defensa, Javier Zavaleta, aún después de la renuncia del exmandatario.
La «sugerencia» de renunciar
El comunicado en el que el entonces comandante de las
Fuerzas Armadas, Williams Kaliman, «sugiere» la renuncia de Morales ha sido
tomado como un factor clave en la investigación del proceso judicial a partir
de la denuncia de una exdiputada oficialista.
El abogado Vera señaló que aquel comunicado fue «una orden
expresa» de Kaliman al área de comunicación del Ejército y que «no hubo ninguna
coordinación» entre los jefes militares que se asemeje a una «deliberación»
prohibida por la Constitución.
El jurista de los exjefes militares que están bajo detención
preventiva negó que ese pronunciamiento «hubiera inducido» a una renuncia de
Morales.
La determinación de renunciar «estaba tomada la noche antes
del 10 de noviembre», según una referencia que hizo Vera de un libro sobre las
memorias de Morales y de la propia orden de Kaliman, en la que el excomandante
admitía que el líder del Movimiento al Socialismo (MAS) iba a «renunciar».
El abogado mencionó que la «sugerencia» de renuncia está
enmarcada en la Ley orgánica de las Fuerzas Armadas y difiere de una petición
de dimisión como las que hicieron la Central Obrera Boliviana o la Defensoría
del Pueblo en ese momento.
Subordinación hasta el final
«Los comandantes daban parte al comandante general, el comandante
general le daba parte al ministro de Defensa (Javier Zavaleta)», dijo el
abogado.
«¿Dónde hubo ruptura?», cuestionó Vera y sostuvo que «aún
después de la renuncia» de Morales la cúpula militar mantenía «coordinación»
con los funcionarios gubernamentales que quedaron.
Este es el caso del exministro Zavaleta, que fue de los
últimos en renunciar y que «se mantiene más de 24 horas en el cargo como
ministro aún después de la renuncia de Evo Morales», señaló.
«No hubo ninguna desobediencia, al contrario, hubo una
coordinación permanente y además informaba a su superior» y que además «había
una coordinación continua» con los entonces ministros de Exteriores Diego Pary
y de Justicia Héctor Arce, precisó Vera.
Las órdenes a militares
La Fiscalía justificó también la acusación contra Terceros
por una supuesta negativa para que Morales utilizara el avión presidencial en
el trayecto de El Alto, ciudad vecina a La Paz, hasta Chimoré, desde donde
finalmente partió hacia México.
Vera aseguró que se trata de una confusión de Morales que
relacionó el apellido de Terceros con la negativa del Departamento Tercero de
la FAB que no tenía los documentos para validar ese despegue.
El abogado también se refirió a unas declaraciones del
exvicepresidente Álvaro García Linera, quien «con palabras fuertes» le advirtió
al excomandante de la FAB de «incendiar la ciudad de La Paz» y que un grupo de
campesinos en Chimoré irían a «incendiar» el aeropuerto y «matar a los
militares» sino permitía el despegue del avión enviado por el Gobierno de
México para sacar a Morales de Bolivia.
Vera aclaró que ese despegue no fue inmediato por las
despedidas en pista que retardaron la salida del vuelo y que provocaron la
caducidad de la autorización de Perú al paso por su espacio aéreo y que
finalmente se logró por Paraguay.



