- EJU TV - Solo valen los resultados oficiales: TSE acelera el cómputo y alerta sobre la desinformación en redes
- EJU TV - El presidente del TSE resalta cinco puntos que deben ser tratados en la ‘Cumbre por la Democracia’
- EJU TV - Camacho rechaza el cese a vocales del TSE y ve que el MAS busca atentar contra la democracia
- RED UNO - Analista Herrera: “El debate fue plano y ningún candidato logró proyectar el futuro de Santa Cruz”
Medio: La Razón
Fecha de la publicación: lunes 05 de julio de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
Dirección Web: Visitar Sitio Web
Lead
Contenido
Jorge Gonzalo Terceros Lara, comandante de la
Fuerza Aérea Boliviana (FAB) en la crisis de 2019, quien puso en vilo la
seguridad de Evo Morales el día de su renuncia y el de su partida del país
rumbo a México, fue enviado el domingo a la cárcel por el caso Golpe de
Estado.
Fue aprehendido el sábado en Santa Cruz de la
Sierra, junto a otro protagonista de los hechos de noviembre de ese año,
Palmiro Gonzalo Jarjuri Rada, excomandante de la Armada Boliviana. Los
trasladaron a La Paz y ayer, en una audiencia judicial virtual, la jueza Regina
Santa Cruz determinó su detención preventiva por cuatro meses.
Los delitos en su contra son terrorismo, sedición y
organización criminal. Terceros fue remitido a la penitenciaría cruceña de
Palmasola, y Jarjuri, a la de Patacamaya, en el altiplano paceño. La defensa de
los efectivos castrenses anunció que presentará un incidente contra la decisión,
ya que no existiría ningún riesgo de fuga.
El caso fue abierto por la denuncia de la
exdiputada Lidia Patty, del Movimiento Al Socialismo (MAS), para que se
investigue el derrocamiento de Morales, quien renunció el 10 de noviembre de
2019 a la presidencia asfixiado por protestas cívicas, un motín policial y la
presión del Alto Mando de las Fuerzas Armadas (FFAA).
Eso no fue todo. Un polémico informe preliminar de
la Organización de Estados Americanos (OEA) alimentó el discurso del fraude en
las elecciones de octubre que Morales había ganado. Así, el 12 de noviembre, la
senadora Jeanine Áñez se proclamaba, primero, presidenta del Senado y, más
tarde, presidenta del Estado.
Morales y el MAS sostienen que hubo un golpe de
Estado, en el cual los militares jugaron un rol clave. No en vano el entonces
presidente cívico cruceño, Luis Fernando Camacho (hoy gobernador y principal
acusado del caso), reveló que su padre había “cerrado” con las FFAA y la
Policía para que no repriman a los movilizados.
El 10 de noviembre, Morales recibió la estocada
final del entonces comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, Williams Kaliman,
quien rodeado de sus colegas de las tres fuerzas “sugirió” al mandatario su
renuncia para “pacificar” a un país en llamas. En la conferencia se hallaban
los ahora encarcelados Terceros y Jarjuri.
Pero sobre Terceros hay mucha tela que cortar. Ya
en su exilio, en diciembre de 2019, Morales lo apuntó como “el principal
golpista”, en una entrevista con un canal de Argentina, donde estaba con
refugio político. Deslizó un intento de magnicidio, por el aterrizaje de
emergencia de su helicóptero el 4 de noviembre de ese año.
“El principal golpista, ahora lo estoy
identificando, era el comandante de la Fuerza Aérea, el general Terceros, me
sorprendió. Ese problema de la caída del helicóptero era responsabilidad del
general Terceros”. El hecho sucedió en la localidad de Colquiri y causó un gran
susto, fue atribuido a “una falla mecánica del rotor de cola”.
Sobrevuelos intimidatorios
El 10 de noviembre en cuestión, el entonces
comandante activó una estrategia que se volvió común en la crisis: el uso de
aviones de combate para sembrar miedo, mediante sobrevuelos. Fue en el bloqueo
en Challapata que impidió el ingreso de mineros cooperativistas a La Paz para
engrosar las protestas contra Morales.
Esa mañana, cinco mineros habían resultado heridos
y las FFAA ordenaron operaciones terrestres y aéreas bajo la tesis de la
presencia de grupos armados; los bloqueadores denunciaron que las aeronaves los
atacaron con ráfagas de disparos. Después, los sobrevuelos de amedrentamiento
se convirtieron recurrentes en las ciudades de La Paz y El Alto.
Más todavía. Esa jornada, cerca del mediodía,
Morales había tomado la decisión de trasladarse al Chapare, su bastión, para
mayor seguridad. Testigos de lo sucedido relataron que Terceros intentó frenar
el operativo. Fue así que Morales, su vicepresidente Álvaro García, su ministro
Juan Ramón Quintana y la guardia presidencial, “pistola en mano”, hicieron
salir el avión del hangar de El Alto para que despegue con destino a Chimoré.
A las 16.52, Morales anunció su renuncia y denunció
un “golpe cívico-político-policial”. Reveló que había una orden de apremio en
su contra. No estaba equivocado y se arropó en sus bases cocaleras. Se indicó
que su vida corría serio peligro.
Camacho le había lanzado la amenaza por Twitter,
cual si fuera un fiscal general del Estado. “Confirmado!! orden de aprehensión
para Evo Morales!! La policia y los militares están buscándolo en el Chapare,
lugar que se escondió. Los Militares le quitaron el avión presidencial y está
escondido en el chapare, van por el! ¡JUSTICIA!” (sic).
Un día después, gestionado el avión del Gobierno de
México para que recoja a Morales tras la otorgación de asilo político, la
aeronave tuvo que esperar más de 12 horas para poder cumplir su cometido.
Fuentes que conocen el caso afirman que Terceros tuvo mucho que ver en este
“bloqueo”.
Bien lo relató entonces el canciller mexicano
Marcelo Ebrard. El avión aterrizó en Perú para esperar los permisos de acceso
al espacio aéreo boliviano. Tras lograrlo, se dirigió a Chimoré, pero luego se
informó al piloto que hubo un cambio de opinión, y tuvo que volver a Perú.
“Finalmente el Comando de la Fuerza Aérea (boliviana) otorgó, lo cual dice
también quién tiene el poder ahorita en Bolivia”, dijo Ebrard el martes 12 de
noviembre de 2019, ya con Morales en suelo mexicano.
Y la cereza sobre la torta. Terceros es apuntado de
recibir órdenes del expresidente Jorge Quiroga, quien participaba en reuniones
extralegislativas para allanar el camino de Áñez a la presidencia. Se develó
que Quiroga le dio aval a Terceros para la partida de Morales con destino a
México y así presionar a una “negociación” a la entonces presidenta del Senado,
Adriana Salvatierra. No lo logró.
“Tuto habla con el comandante de la Fuerza Aérea y
le instruye que emita la autorización de despegue de la nave donde se
encontraba Evo Morales, a lo cual el comandante consultó sobre si debe despegar
solo Morales o también sus acompañantes que eran Álvaro García Linera y
Gabriela Montaño, a lo que Tuto Quiroga le dijo: ‘no… no hay problema, los tres
están autorizados”, indicó la exministra Teresa Morales a la Fiscalía.



