- EJU TV - Solo valen los resultados oficiales: TSE acelera el cómputo y alerta sobre la desinformación en redes
- EJU TV - El presidente del TSE resalta cinco puntos que deben ser tratados en la ‘Cumbre por la Democracia’
- EJU TV - Camacho rechaza el cese a vocales del TSE y ve que el MAS busca atentar contra la democracia
- RED UNO - Analista Herrera: “El debate fue plano y ningún candidato logró proyectar el futuro de Santa Cruz”
Medio: El Diario
Fecha de la publicación: lunes 05 de julio de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
Dirección Web: Visitar Sitio Web
Lead
Contenido
A las 3:30 de ese
domingo 10 de noviembre, Evo Morales, Álvaro García Linera y Gabriela Montaño
habían tomado con serias dificultades el avión presidencial y volaron al
Chapare para aterrizar con graves problemas. Poco después, Evo renunció a la
presidencia sin que nadie se lo hubiese pedido… excepto la COB.
Entre tanto, en La Paz las representantes de Evo negociaban y hacían lo posible
para la salida de Evo del país, pues temían por su vida. La salida se produjo a
media noche hacia México. Al día siguiente, la noticia era motivo de festejo en
todo el país
El avión mexicano que ingresó a Bolivia, partió de Chimoré a Paraguay y,
después de arriesgadas peripecias, llegó a México. Entre tanto, el otro
candidato presidencial, Carlos Mesa, perdía la opción de la segunda vuelta
electoral. También renunció al cargo el presidente de la Cámara de Diputados,
Víctor Borda, igual que la vicepresidenta de ese organismo, Susana Rivero. A
todos se les quemó el pan en la puerta del horno.
Para entonces, Adriana Salvatierra había renunciado y también perdido su última
carta para ser presidenta. Las fichas de dominó se derrumbaban una tras otra,
velozmente. Todos perdían la golloría. ¿Por qué renunció Adriana Salvatierra?
El lunes, en medio de la euforia por la dimisión y fuga de Evo, las radios
informaban sobre una supuesta renuncia de la presidenta del Senado y que ya no
sería presidenta. Entonces, Manuel Canelas la llamó por teléfono y le peguntó
si escuchó esos rumores.
Enseguida, Adriana estableció contacto y luego de consultar por celular con Evo
Morales, llamó a los medios de comunicación y afirmó: “… hemos decidido
presentar nuestra renuncia a la presidencia de la Cámara de Senadores y
solicitar como única salida la construcción institucional”.
En esa forma, Adriana perdió la posibilidad presidencial. Días después, aclaró
su actitud al sostener: “Mi renuncia a la presidencia a la Cámara de Senadores
no se debió a motivos personales, sino a razones políticas. Esta decisión fue
asumida en forma conjunta con el presidente Evo Morales y el vicepresidente
Álvaro García Linera”. Hasta ahí nomás llego la carrera política de Adriana.
Esa noche del día 10, un vocero del presidente de México llamó a José Antonio
Quiroga diciendo que su país ofrecía refugio al presidente caído. En la oficina
de Carlos Mesa se efectuó un cónclave de jefes opositores para considerar la
sucesión presidencial, dominando la idea del camino constitucional.
Entre tanto, algunos civiles y militares encabezados por Luis F. López Julio proyectaban
resolver el amenazante estado de guerra civil, actuando como árbitros. Su idea
era tomar el Palacio, establecer una Junta provisional de gobierno de notables
y convocar a una Constituyente. Víctor López confirma: “Camacho conminó a
Morales a conformar una Junta de gobierno transitoria conformada con notables”,
pero el intento abortó y sus integrantes se perdieron de gozar del banquete.
Entre tanto, la renuncia de los mandatarios y la decisión de Salvatierra
determinaron vacío de poder y Luis Vásquez V., que buscaba solución a la
crisis, encontró una declaración del Tribunal Constitucional del año 2001, con
número 001-2001, con motivo de la renuncia del presidente Hugo Banzer, que
decía que en ausencia del presidente titular el sucesor jerárquico “asume ipso
facto la presidencia”. Esa declaración la comunicó a Jorge Tuto Quiroga y al
día siguiente la difundieron en la plaza Murillo y, conocida por los
legisladores, sirvió de base para poner fin al efectivo vacío de poder y poner
a Jeanine Áñez como presidenta.
La noche del 11 fue del terror, por notoria instigación de Evo Morales. Se
trató de invasión de turbas violentas que realizaban saqueos, incendiaban casas
privadas, quemaban 45 buses PumaKatari y creaban una ola de vandalismo por
doquier, lo que obligó a los paceños a defenderse y levantar barricadas en las
calles. La turbulencia, de forma extraña, terminó súbitamente.
Entretanto, se realizó el concilio de los artífices de la maniobra: obispos,
políticos y algunos embajadores extranjeros, en la Universidad Católica, por
convocatoria de la Conferencia Episcopal, con el fin de hallar solución a la
crisis, en el que se encontró la receta legal, con la sugerencia a favor de la
presidenta del Senado.
En esas circunstancias, Jeanine Áñez fue llamada a Trinidad e informada de la
sugerencia a su favor, por lo que decidió centrar sus actividades en la plaza
Murillo. Finalmente, la senadora asumió la presidencia del Senado y luego se
proclamó presidenta de la República, respaldada en la declaración del Tribunal
Constitucional de 2001.
Así, a la postre, nueve meses después de que varios personajes perdieron sus
ilusiones, la gran perdedora del poder fue Jeanine Áñez, quien, tras de
terminar su oscura gestión presidencial, con apoyo de Evo Morales, pasó directamente
del Palacio de gobierno a la cárcel.
Así llegó a su fin la tragicomedia. El resto es silencio.



