Medio: El Deber
Fecha de la publicación: jueves 01 de julio de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
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La exdiputada Susana
Rivero declaró en la Fiscalía que el 10 de noviembre de 2019, cuando Evo
Morales renunció, habló con el exvicepresidente Álvaro García Linera y
prometió que no renunciaría, y que luego asistió al dialogo en la Universidad
Católica junto con Adriana Salvatierra por la responsabilidad que tenía con el
país.
Este medio accedió a
la transcripción parcial de su declaración. “Para darle mayor fluidez” al
testimonio, se lee en el texto que el fiscal hace notar que se graba la
declaración y que estará en el cuaderno de investigación.
Relata que el 30 de
octubre, aproximadamente 60 personas cercaron su domicilio donde ella vivía en
la ciudad de La Paz con sus dos hijos. “Destrozaron la casa, dejaron
pintarrajeados mensajes ofensivos y obscenos y mudaron una persona
desconocida a vivir en la casa colindante, que vigilaba nuestros
movimientos. Entiéndase que mis dos hijos, uno de ellos menor de 18 años,
recibían amenazas de muerte, razón por la cual tuve que salir a buen recaudo a
la casa de una amiga que nos acogió en el sótano de su casa”.
El 10 de noviembre,
tras la renuncia del expresidente Evo Morales, relata que quienes los refugiaban
“recibieron llamadas que indicaban que militares estaban buscándome y que se
había desatado un golpe de Estado”. Rivero relata que fue llevada a la
residencia de la embajadora de México. En ese lugar vi los pedidos de renuncia
de los mandatarios a cargo del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, y más
tarde, la renuncia de Morales y García Linera.
“Era un contexto de
muchísima violencia, ya había militares en las calles, ya existían sobrevuelos
de aviones caza que amedrentaban a las personas con vuelos rasantes y en mi
casa un avión me seguía a todas partes (sic) o uno de los aviones”.
Relató que esa
noche, y recalca, el domingo 10 “avisé a quienes se encontraban en ese lugar y
me presté un teléfono. Logré contactar a Álvaro García Linera, pues no pude
hablar con Evo Morales, para que a través suyo se le comunicara que aun
con el avión caza rondando mi nuca no iba a renunciar porque me encontraba
en la presidencia en ejercicio de la Cámara Baja, mi colega Víctor Borda se
encontraba en Potosí”.
Confiesa que el
lunes 11, Salvatierra le comunica que “le han llevado al monseñor
(Eugenio) Scarpellini para iniciar un diálogo político y me pregunta mi
opinión a lo que respondí que sí debíamos asistir porque ambas teníamos la
responsabilidad con el país y en ese momento éramos las máximas autoridades de
Bolivia, sin embargo”. Hasta ahí la declaración.
La noche del 10 de
noviembre se produjo una de las protestas más violentas en la ciudad de La Paz,
con el incendio de viviendas, de buses del transporte público y
ataques a personas.
Hecho
Dos versiones
La exdiputada y primera exvicepresidenta de la Cámara de la Cámara de Diputados
Susana Rivero, en su declaración ante la Fiscalía la semana pasada por el
caso denominado “golpe de Estado”, aseguró que renunció a ese cargo el 14 de
noviembre de 2019. Sin embargo, existe una carta con fecha del 10 de noviembre
en la que manifiesta su abandono del cargo en forma “irrevocable”.



