Medio: El Deber
Fecha de la publicación: martes 29 de junio de 2021
Categoría: Institucional
Subcategoría: Tribunal Supremo Electoral (TSE)
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Las declaraciones del líder del MAS, Evo Morales, en su
programa dominical “Evo es pueblo” sobre cómo influyó y pactó para el proceso
electoral de 2020 provocaron la reacción de jefe de Comunidad
Ciudadana, Carlos Mesa, quien consideró que esas palabras son la
confesión de delitos. Sin embargo, Morales considera que era "su derecho y
obligación consultar a los órganos del Estado"..
“La declaración de Morales sobre su contubernio con
funcionarios serviles del TSE y el TSJ para cambiar autoridades
judiciales y afectar decisiones electorales es confesión de delitos y
una muestra de que el complot masista contra la democracia en 2019 y 2020 fue
gigantesco”, dice la publicación de la cuenta @carlosdmesag.
Evo Morales, dijo el domingo que pactó con vocales
del Tribunal Supremo Electoral (TSE), magistrados del Tribunal
Constitucional Plurinacional (TCP) y del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), la
personería de su partido, la convocatoria a elecciones y la sucesión
presidencial. Dijo que recibió llamadas de las propias autoridades de estos
tres órganos. Afirmó también que con algunos negoció “todo el día”.
Ahora, el expresidente dijo que esas comunicaciones fueron
parte de su derecho. “Como presidente del MAS-IPSP es no solo un
derecho, sino una obligación participar en consultas de órganos del
Estado para evitar prorroguismo del gobierno de facto y garantizar elecciones”,
publicó desde la cuenta @evoespueblo.
Los datos que brindó Morales coinciden con los
hechos que se suscitaron entre 2019 y 2020 en el escenario político-electoral
de Bolivia. Uno de ellos fue la batalla jurídica del MAS contra el TSE por su
personería y dos recursos que presentó ante el TCP.
En octubre de 2020, a días de las elecciones el TCP
rechazó la anulación de la personería del MAS luego que los opositores
presentaran demandas sobre ese tema.
Sobre el TSJ, Morales dijo que recibió las llamadas de
los propios magistrados y reveló que provocaron el cambio de la
presidenta de este Órgano del Estado en ese entonces. El 16 de noviembre, una
semana después de la renuncia de José Antonio Revilla a la presidencia del TSJ,
María Cristina Díaz se hizo cargo de ese alto tribunal; pero solo permaneció
ese puesto siete meses porque el 19 de junio, ocho magistrados le retiraron su
confianza y la alejaron del cargo.
Finalmente, sobre el TSE aseguró que fue partícipe
de la postergación de las elecciones. “He sido participe para postergar,
porque finalmente el Tribunal Supremo Electoral se comunicó conmigo mediante
algunos compañeros para postergar, yo calculé que (era) mejor, porque el
gobierno de facto con la pandemia se estaba hundiendo más por la corrupción
correspondiente”, dijo refiriéndose al mes de mayo de 2020.



