Medio: Ahora el Pueblo
Fecha de la publicación: domingo 20 de junio de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
Dirección Web: Visitar Sitio Web
Lead
Contenido
Los jerarcas de la Iglesia Católica en Bolivia son cómplices
de la masacre de 37 personas en Sacaba (Cochabamba) y Senkata (El Alto de La
Paz) porque avalaron con su silencio los crímenes perpetrados por el régimen de
facto de Jeanine Añez, aseguró el analista político Gustavo Torrico.
En entrevista con Ahora El Pueblo, el analista dijo que los
jerarcas católicos también son cómplices del golpe de Estado porque
patrocinaron reuniones de políticos como Carlos Mesa, Jorge Tuto Quiroga,
Samuel Doria Medina y representantes de la Unión Europea (UE) para planificar
la ruptura del orden constitucional bajo el pretexto de mediación para
pacificar el país.
Señaló que la Iglesia “nunca le va a perdonar al Movimiento
Al Socialismo” haber impulsado un Estado laico y no confesional.
“La Iglesia Católica fue parte principal del golpe de Estado
porque quiere volver a una República con corte colonial, la Iglesia Católica es
cómplice de la masacre de 2019, está en sus manos la sangre de los bolivianos,
no fue parte, es cómplice porque con su silencio y su actitud avaló la
dictadura que masacró al pueblo en las calles”, sostuvo.
Señaló que los jerarcas católicos se pronunciaron para
defender al jefe político de Comunidad Ciudadana (CC), Carlos Mesa, autor
intelectual y material de la ruptura del orden constitucional en 2019.
“La sangre del pueblo está en las manos de Carlos Mesa, el
dolor de las viudas, de los huérfanos y de los heridos en la masacre no se le
va a quitar de su conciencia, aunque se lave con agua vendida o le perdone el
cura en su confesión, don Carlos Mesa va a tener que pagar factura por las
masacres de 2003 y de 2019”, manifestó.
IGLESIA CON EL PUEBLO
El párroco de la Iglesia de San Francisco de Asís de la zona
de Senkata, Gechy Revelin, dijo que ellos están para servir y para ayudar a los
sectores más necesitados y humildes del mundo, y no para herirlos o
maltratarlos.
Con mucho pesar, declaró a la red ATB cómo en noviembre de
2019 con helicópteros, avionetas amedrentaron a las personas y con armas de
fuego quitaron la vida de muchos.
“Lo que más me dolía era cuando decían que entre ellos se
han disparado, eso no es verdad, se vulneraron todos los derechos humanos. (…)
La Iglesia está con los pobres y vive para los pobres”, precisó.



