Medio: Ahora el Pueblo
Fecha de la publicación: martes 22 de junio de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
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Carlos Mesa jugó un papel fundamental en la
desestabilización del gobierno de Evo Morales, en 2019, en la renuncia del
entonces presidente y en la definición para que Jeanine Añez tome el poder,
según una recopilación de siete frases e indicios del jefe de la agrupación
política Comunidad Ciudadana (CC).
Fue quien trazó la idea de un “fraude monumental” después de
las elecciones generales de 2019. Fue quien llamó a desconocer los resultados
de los comicios sin que termine el cómputo oficial de votos.
Fue también quien llamó a la convulsión social que se
tradujo en hechos vandálicos y asalto a instituciones públicas. Fue quien pidió
la renuncia de Evo Morales.
Fue quien, el 10 de noviembre de 2019, envió a su emisario,
Ricardo Paz, a la reunión con la jerarquía católica, Waldo Albarracín,
representantes de Luis Fernando Camacho, y embajadores extranjeros, en la que
se definió la presidencia de Jeanine Añez.
Inclusive, Paz fue delegado por esa reunión para llamar por
teléfono a Añez y, con altavoz abierto, ofrecerle la Presidencia de Bolivia en
una cita a la que no asistieron representantes del MAS.
Por si fuera poco, Carlos Mesa decidió bloquear la sucesión
constitucional de Adriana Salvatierra y hasta se animó a presionarla para
confirmar que había dimitido, según testimonios y datos que son recopilados en
el siguiente cuadro:
“No quiero ser candidato”
Luego de que en 2016 y 2017, descartara intenciones
políticas para ser candidato presidencial, mientras asumía la vocería por la
demanda marítima, Mesa confirmó el 6 de octubre de 2018 su postulación,
contradiciendo su propia declaración: “No quiero ser candidato, no quiero
formar un partido político”. Eso sucedió cinco días después de que culminara el
litigio entre Bolivia y Chile en La Haya.
No es la primera vez que Mesa participa en política como
candidato. Fue postulante a la Vicepresidencia en 2002 por el Movimiento
Nacionalista Revolucionario (MNR) que tenía como postulante a la presidencia a
Gonzalo Sánchez de Lozada, hoy prófugo de la justicia.
El asesor y experto en marketing político
estadounidense Jeremy Rosner, apoyado en encuestas, definió la candidatura esa
vez. El hecho es reconocido por Mesa en su libro Presidencia sitiada.
Logró la Vicepresidencia al ser parte del binomio con
Sánchez de Lozada, quien se encuentra en EEUU y para quien se busca la
extradición por los hechos del denominado Octubre Negro de 2003, cuando hubo la
represión que provocó 72 víctimas fatales. Mesa se negó a ser testigo de cargo
en el juicio que una corte federal interpuso contra su exacompañante de
fórmula.
Luego se conoció que Mesa cobró la suma de $us 800.000 por
postularse junto a Sánchez de Lozada y que el dinero lo recibió en cuotas, a
través de depósitos en efectivo.
El líder del Movimiento Al Socialismo (MAS), Evo
Morales, calificó el hecho como un soborno y acusó a Mesa de evitar responder
sobre el caso.
“Mesa aún no responde por el caso Soborno, cuando cobró
800.000 dólares para ser candidato a la vicepresidencia de Gonzalo Sánchez de
Lozada. No lo denunció el MAS, lo denunció su propio aliado Mauricio Balcazar.
Hasta el día de hoy Mesa no responde. Pero el pueblo tiene memoria”, indicó
Morales.
Recordó que Mesa también está implicado en el caso Quiborax,
vinculado a un daño económico al Estado en un laudo arbitral en el que Bolivia
perdió $us 42,6 millones. Dijo que, en el caso Lava Jato-Odebrecht tampoco
respondió por la corrupción en el pago de coimas en la construcción de la
carretera Roboré-El Carmen, con “reporte de operaciones sospechosas”, según la
investigación.
“Mesa se presenta
como un político que defiende la transparencia. Pero es autor confeso de la
destrucción de documentación histórica de los gastos de su gobierno para
represión. Ordenó por Decreto Supremo 27345 del 31/01/04 quemar pruebas de los
gastos reservados en su gestión”, publicó Morales el 17 de junio.
Ahora, luego de dos derrotas electorales consecutivas en
comicios presidenciales, en 2019 y 2020, Mesa se considera líder de la
oposición nacional, pero evita dar detalles de su participación en la crisis
poselectoral de 2019 para aportar al esclarecimiento de los hechos.
“Desconocí el proceso electoral, pedí y convoqué a la
movilización de ustedes, que fueron los verdaderos protagonistas del proceso
político, en el que participaron de manera muy protagónica también los
movimientos cívicos y otros sectores de la sociedad”, admitió Mesa en un video
de transmisión en vivo el lunes 16 de diciembre de 2019.
Según los datos oficiales publicados por el Tribunal Supremo
Electoral (TSE) en 2019, el Movimiento Al Socialismo (MAS), que tenía como
candidato presidencial a Evo Morales, logró 2.889.359 votos, número que
representó el 47,08% de los válidos emitidos. El segundo lugar era ocupado por
la agrupación Comunidad Ciudadana (CC), que postulaba a Carlos Mesa, quien
recibió 2.240.920 sufragios a favor, es decir, 36,51%.
El 18 de octubre de 2020, según los datos oficiales del TSE,
el MAS, que tuvo como candidato a Luis Arce, logró un respaldo nacional de
3.394.052 votos (55,11%) en comparación al 1.775.953 (28,83%) de
Mesa. Ese resultado se dio después del golpe de Estado de 2019 en contra del
entonces presidente Evo Morales.
“Mesa conspiró con los golpistas. Desconoció su
derrota por casi 650 mil votos, instigó públicamente a la violencia y se opuso
públicamente a la sucesión constitucional y legal a favor de la presidenta del
Senado Adriana Salvatierra. Así fue denunciado por su cómplice Añez”, cuestiona
Morales a casi dos años de los hechos.

El excandidato presidencial de la alianza Comunidad
Ciudadana (CC) fue convocado por la Fiscalía en calidad de testigo en el caso
Golpe de Estado.
Los delitos investigados en el caso son terrorismo,
conspiración en el grado de complicidad, incumplimiento de deberes,
resoluciones contrarias a la Constitución y las leyes, anticipación y
prolongación de funciones.
Sin embargo, Mesa no prestó su declaración informativa en
calidad de testigo por la posibilidad de que sus respuestas puedan generar
responsabilidades en su contra respecto a los hechos de octubre y noviembre de
2019.
“No voy a contestar la pregunta, porque me puedo
incriminar”, respondió al ser consultado por los fiscales lo siguiente: “Señale
usted qué es lo que usted hizo y dónde se encontraba en las fechas 10, 11 y 12
de noviembre de 2019”.
“Carlos Mesa, el historiador golpista, debe responder
ante la justicia. No tiene moral para hablar de democracia. Además de conspirar
y provocar el golpe de la corrupción y las masacres tiene muchas cuentas
pendientes. La única persecución que sufre es la de su conciencia”, reclamó
Morales.
“Así como ahora busca impunidad para las masacres y
corrupción del gobierno de facto, garantizó impunidad para sus jefes Sánchez de
Lozada y Sánchez Berzaín cuando se negó a declarar por la masacre de octubre de
2003, en EEUU”, cuestionó.
Sobre la probable sucesión constitucional de Adriana
Salvatierra, entonces presidenta del Senado, Jeanine Añez ante la Fiscalía dijo
que “el señor (Antonio) Quiroga llama al señor Carlos Mesa por teléfono para
consultarle y éste le responde que la ciudadanía no aceptaría esa sucesión, las
protestas continuarían”.
El informe de la Conferencia Episcopal indica: “Desde la
sala de reunión, ante las dudas de todos y, a petición de los presentes,
Ricardo Paz tomó contacto con la senadora Jeanine Añez vía telefónica, y con
micrófono abierto le preguntó acerca de su disponibilidad para asumir la
presidencia.



