Medio: Página Siete
Fecha de la publicación: lunes 21 de junio de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
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En medio de confusión, porque el presidente Luis Arce
aún no emite la orden general de destinos y ascensos, como pasó con
la designación del llamado “general tira” Víctor Maldonado (2012), quien no
pudo ejercer su grado porque no egresó de la Academia Nacional de Policías (Anapol),
la institución verde olivo camina rumbo a su 195 aniversario, que se celebra
este 24 de junio, sin generales al mando.
“Extorsionados por los cambios de destinos y perseguidos
(con procesos disciplinarios) para darnos de baja y luego meternos a la cárcel
por el motín de 2019. No hay motivo para celebrar (...) Que celebre (el
comandante general) Jhonny Aguilera, pero el poder no dura para siempre, eso lo
saben otros generales que fueron a dar a la cárcel cuando ya no los
necesitaron”, opinó un suboficial de Santa Cruz, quien afronta cargos por
el repliegue policial de ese año.
“Se han iniciado procesos contra efectivos que ultrajaron
los símbolos patrios, que se organizaron para perseguir al pueblo boliviano.
Son personas que deben ser retiradas de la Policía (…) no necesitamos policías
que se dediquen a delinquir en la institución verde olivo”, afirmó en cambio el
ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, quien aseguró que su cartera
no tiene nada que ver con los procesos iniciados contra policías a
denuncia del viceministro de Descolonización, Pelagio Condori.
Policías amotinados en Cochabamba en
noviembre de 2019.
Foto:Dico Veimar Soliz Rocha
“Camaradas, no crean esas mentiras, somos cientos de
policías a los que cambiaron de destino con el pretexto de ‘mejor servicio’,
que debemos estar regidos a la Ley 101 (de Régimen Disciplinario)”, afirmó en
su momento el exsargento Óscar Fuentes, a quien le negaron las
vacaciones que solicitó para cuidar a su familia contagiada con coronavirus,
por lo que decidió faltar a su puesto de trabajo y en abril fue dado de
baja de la institución.
“Será una sorpresa”, fue una de las varias respuestas que,
desde enero, dio el ministro Del Castillo a Página Siete al ser
consultado sobre los ascensos a generales de la Policía. Hasta la fecha, en al
menos cuatro oportunidades respondió “la siguiente semana” cuando fue
consultado cuándo definirá el Presidente la lista de ascensos.
“Esto se va a definir antes del aniversario de la
Policía Boliviana (el 24 de junio)”, fue la última respuesta que dio el
ministro a este medio. El miércoles, en la Cámara de Diputados se aprobó en
grande, “en el marco del respeto a la Constitución Política del Estado (CPE)”,
el proyecto de “Ley de carrera de generales y de ascensos de la Policía
Boliviana”, informó la diputada Magaly Gómez.
“Es mentira, el MAS no respeta las leyes, no tienen moral y
es peligrosa la forma en que manipulan a sus bases, gente que no se da cuenta
del grado de corrupción que engendraron en la Policía. Pero los subalternos no
olvidamos los abusos que se cometió en el gobierno de Evo Morales, su
mirada sindicalista hizo que cortaran la forma de organizarnos y ahora no
tenemos quién nos represente”, cuestionó un sargento y exdirigente de la
Asociación Nacional de Policías (Ansclapol) de Potosí.
El mismo fue cambiado de destino, dijo, en
represalia al “repliegue de 2019”, que generó la renuncia de Morales luego de
las protestas por el fraude electoral.
“Eso es lo que nunca nos va a perdonar el Evo, que no
obedecimos sus órdenes de reprimir al pueblo y proteger a los masistas. (El
ministro) Del Castillo es más peligroso aún (que el exministro Carlos
Romero). Él es de un sector fundamentalista, dicen que buscan igualdad, pero
los únicos que se benefician de ese régimen son ellos, gente que no es del
‘pueblo’ y vive de la politiquería”, sostuvo el exdirigente.
El 8 de noviembre de 2019, los policías de Cochabamba
iniciaron el “repliegue policial” que se extendió a otros departamentos.
Desconocieron las órdenes del coronel Raúl Grandi, recordado por la represión
contra el sector de discapacitados en La Paz.
Las esposas de policías de esa región aseguran que los
“cientos de cambios de destinos” generaron extorsiones, que “tienen hasta
tarifas”, pero en el fondo los uniformados fueron alejados de su ciudad
en “represalia por el repliegue”. “(En 2019) ellos no podían seguir órdenes mal
dadas, Grandy es un déspota”, afirmó Gloria T.T., viuda de un policía muerto en
la tercera ola de la pandemia. Ese año, recordó la mujer, grabaron a
Grandy mientras instruía reprimir a civiles que protestaban de forma pacífica por
el fraude electoral y proteger a los militantes del MAS que intentaban
enfrentarlos.
“Esos grupos (del MAS) quemaron las EPI en Sacaba, robaron
armas y eso está en todas las redes sociales. Ellos (el Gobierno) creen que la
gente se va olvidar al repetir ‘golpe de Estado, golpe de Estado’, no va a
pasar, solo siguen provocando al policía de base”, criticó.
En 2018, el excomandante departamental de Cochabamba
coronel Rolando Montaño presentó ante la Fiscalía una denuncia
contra un grupo liderado por Rodrigo Medrano Peredo, tío materno de Álvaro
Morales Peredo, supuesto hijo del expresidente. Los acusó de extorsionar a
jefes policiales a nombre de autoridades y dirigentes del MAS.
El exministro Romero confirmó que el expresidente conocía de
los detalles y que el proceso no prosperó. En enero de este año los denunciados
volvieron a aparecer y fueron acusados por oficiales que aseguraron
que ahora utilizaban el nombre de los legisladores del MAS de esa región,
Andrónico Rodríguez y Leonardo Loza.
“El único responsable de todo esto es mi tío Evo Morales,
siempre lo he saludado así porque es costumbre de mi tierra. Si me estás
escuchando, me estás viendo, tío Evo Morales, solo fue tu ambición de poder. Si
nadie te lo dijo, lo voy a decir: ni las organizaciones sociales del MAS
querían que sigas como presidente”, afirmó a Correo del Sur la sargento Cecilia
Calani, en Sucre, la pasada semana.
Calani, quien denunció ser víctima de persecución del actual
Gobierno, está en la lista de 26 policías, entre sargentos y coroneles,
procesados por el motín y por cortar de sus insignias la wiphala.
El uso de ese símbolo fue considerado una imposición
de Morales a la verde olivo, como reconoció el exministro Hugo Moldiz en una
anterior entrevista, al igual que la arenga cubana “patria o muerte:
venceremos”, que los uniformados afirman sólo representa a extranjeros que
rodean al expresidente.
Si bien el actual ministro de Gobierno niega ser el impulsor
de los procesos contra los policías, documentos a los que accedió Página Siete
revelan que los funcionarios de la Oficina de Control Interno (OCI), a cargo de
Del Castillo, solicitan de forma constante información al fiscal general
policial, Omar Chávez. La OCI también coadyuva en los procesos
presentados por el viceministro Condori contra los fiscales policiales, que
rechazaron sus demandas -en La Paz- por no tener fundamentos.
“Condori sólo está utilizado, igual a (la exdiputada) Lidia
Patty (en el caso de supuesto golpe de Estado), no tiene la capacidad de
redactar ni pensar una denuncia de este tipo. ¿Quién investigó por él a
los 26 policías?”, cuestionó un coronel, parte de los 10 funcionarios que
fueron acusados en La Paz.
“¿Por qué nos pretende incriminar con fotos y videos
donde además aparecen jefes (policiales) que ahora están con el ministro de
Gobierno y aparecieron junto a (el excívico y actual gobernador de
Santa Cruz) Fernando Camacho? Esos datos se los armó otro policía y no procesan
a los que verdaderamente dirigieron el motín”, complementó la fuente.
La sargento Calani aseguró que por presión o interés
personal los fiscales policiales y el Tribunal Disciplinario que la procesan
cometen delitos como resoluciones contrarias a la ley e incumplimiento de
deberes, esto por seguir con los procesos. “Solo ante Dios me voy a arrodillar
(…) como mujer, como madre (en 2019) he evitado que quemen a los vocales del
Tribunal Electoral”, aseguró la sargento.
En 180 días de gestión se presentó un proyecto de ley
para la carrera de generales
Jhonny Aguilera: Nuestra gestión se enfocó en la recuperación de la
dignidad de la Policía Boliviana
Carlos Quisbert / La Paz
El comandante general de la Policía, Jhonny Aguilera, afirmó
que uno de los principales objetivos en los primeros 180 días de su gestión fue
la “recuperación de la dignidad de la Policía Boliviana”. Dijo que una de
las principales cartas de presentación para los 195 años de aniversario será la
exposición de un proyecto de ley para la implementación de la carrera de
generales.
El comandante Jhonny Aguilera
ante el Presidente del Estado.
Foto:Archivo
“Se conformó una comisión conformada por representantes de
todos los estamentos de la institución, coroneles, oficiales y clases. Esta
comisión elaboró este anteproyecto de ley (de carrera de generales y de
ascensos de la Policía Boliviana) al que brindamos nuestro respaldo”, afirmó
Aguilera en contacto con Página Siete.
Dicha norma fue presentada por intermedio del Ministerio de
Gobierno y, el miércoles, la Cámara de Diputados la aprobó en grande. Dicho
proyecto de ley cuenta con 38 artículos, cuatro disposiciones transitorias, una
disposición final, dos abrogatorias y dos derogatorias.
“Se incorpora la carrera de generales, que desde nuestra
perspectiva evitaría la competencia desleal entre oficiales, que se traduce en
pugnas que empañan la imagen de la Policía. También se reconoce una jerarquía
al estamento subalterno (suboficiales y sargentos), producto de la educación
que se recibe en los centros de formación”, explicó Aguilera.
En esa línea, según la propuesta de la Policía, la carrera
de generales hará énfasis en la calificación de méritos y gestión en el área
investigativa, como las fuerzas especiales de lucha contra la violencia, el
narcotráfico y el crimen (Felcv, Felcn y Felcc).
“En esta gestión se han planteado 73 ejes estratégicos
medibles y que se traducen en los servicios que tiene que brindar la Policía
Boliviana. Son tres ámbitos, el operativo, el preventivo y la administración de
recursos, estos tres indicadores se plantearon para medir la gestión en los
comandos departamentales y las direcciones nacionales, que deben ir acorde a
los objetivos del Estado”, explicó el comandante general.
Otro aspecto que se logró en este tiempo, complementó, es la
digitalización de los datos de los oficiales y el inicio para los
subalternos con la meta de fiscalizar el cumplimiento del plan de carrera. Con
ello se tendrá información sobre el tiempo de permanencia de un
efectivo policial en un destino y el tipo de labor especializada que realizó
hasta antes de su presentación a las convocatorias de ascenso.
“El Ministerio de Gobierno envió un equipo al Comando
General precisamente para supervisar un control y seguimiento de la
especialidad que tiene el talento humano. De los 38.502 policías, los datos de
coroneles a subtenientes (unos 8.000 efectivos) ya están digitalizados al 100
por ciento. En el caso de los subalternos esta digitalización será gradual y en
la medida que los mismos se presenten a las convocatorias de ascenso”, explicó.
Aguilera fue posesionado el 16 de noviembre de 2020 como
comandante general interino de la Policía Boliviana.
“Hemos tenido errores que se traducen en una falta de
doctrina, falta de convicción y hechos vinculados a la corrupción que habrían
motivado que no toda la Policía, hubieran desconocido el orden legalmente
establecido. Nos toca establecer el orden. Nos toca hacerlo respetando los
derechos constitucionales”, destacó el día de su posesión en el cargo.



