Medio: El Diario
Fecha de la publicación: domingo 20 de junio de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
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Las contradicciones al interior del Movimiento al Socialismo
(MAS) en su intento de posicionar la “falacia” de un golpe de Estado destruye
su teoría de un vacío de poder y sustenta la constitucionalidad de la sucesión
presidencial que dio lugar al gobierno de Jeanine Áñez afirmó el diputado de
Creemos, Walthy Eguez.
“Los hechos son como ocurrieron y no como el MAS quiere que la población crea.
A fuerza de propaganda y de insistir con la falacia de un golpe de Estado no va
a imponer su teoría, porque el pueblo es testigo de lo que ocurrió durante los
21 días de movilización pacífica de todo el país para que deje de abusar del
poder”, puntualizó
Recordó que el origen de los violentos enfrentamientos que vivió el país entre
noviembre y diciembre de 2019 tiene como antecedentes la vulneración
constitucional de Evo Morales a ignorar el referéndum del 21 de febrero de 2016
(21F), que le negó su reelección presidencial por ser ilegal, posteriormente la
suspensión del sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares
(TREP), en la elección de octubre de 2019.
Eguez coincidió con el informe de memoria “Hechos del Proceso de Pacificación
en Bolivia” que la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB) presentó el pasado
martes. Algunas revelaciones apuntan al protagonismo que tuvo la delegación del
MAS, en la transición constitucional que ahora ellos mismos rechazan y llaman
“golpe”.
“El diálogo que fue entre los propios actores políticos, expresidentes (Jorge
Quiroga y Carlos Mesa), partidos políticos y candidatos que estaban compitiendo
en la elección de 2019. En estas negociaciones se buscaba una salida
constitucional para que no exista un vacío de poder”, puntualizó.
En las reuniones en la Universidad Católica Boliviana (UCB) del 11 y 12 de
noviembre de 2019, participaron por el MAS la senadora Adriana Salvatierra,
quien había renunciado públicamente a la Presidencia de esa instancia, la
entonces diputada Susana Rivero, que también era parte de la directiva en la
Cámara Baja, y la exministra de Desarrollo, Teresa Morales.
“El informe de la Iglesia refiere que se les ofrecieron los espacios de
sustitución para tomar el Poder del Estado a los representantes masistas, en
este caso a la exdiputada Susana Rivero y la exsenadora Adriana Salvatierra, no
aceptaron porque el país estaba convulsionado y deciden dar un paso al costado,
hemos visto en sus cartas de renuncia y no se pueden negar”, agregó Eguez.
Eguez recordó que de acuerdo al informe de la CEB, en las reuniones de la UCB
había una constante coordinación con altos dirigentes del MAS como los
exministros Héctor Arce y Manuel Canelas, quienes buscaban alcanzar una salida
constitucional mientras la convulsión en todo el país apuntaba a agudizarse.
SORPRESIVA
DECLARACIÓN
Por otro lado, la exdiputada Susana Rivero, sorpresivamente y de manera
voluntaria, el viernes pasado se presentó ante el Ministerio Público para
prestar su declaración a fin de comprobar que en ese entonces no hubo vacío de
poder y que no renunció a su cargo el 10 de noviembre.
“He traído mis pruebas de que nunca hubo vacío de poder. Aquí están, he firmado
como primera vicepresidenta de la Cámara de Diputados y presidenta en ejercicio
el día 11 de noviembre (de 2019). Muéstrenme una renuncia anterior a la
concreción del golpe de Estado. He renunciado el 14 de noviembre, tengo mis
pruebas que las voy a entregar en CD”, declaró en puertas de la Fiscalía en La
Paz.
No obstante, en redes sociales se difunde una carta de renuncia firmada por
Rivera el 10 de noviembre, cuya fidelidad de no ser un fake news (noticia falsa
en redes sociales) es avalada por la verificadora Chequea Bolivia.
“Tengo a bien dirigirme a ustedes en momentos difíciles para la patria (…)
presentar mi renuncia irrevocable a la 1ra Vicepresidencia de la Cámara de
Diputados, pues no puedo ser cómplice en validar este golpe de Estado violento
que pone en risgo la vida de dirigentes sociales, compañeras y compañeros de
lucha e incluso de nuestros líderes Evo (Morales) y Álvaro (García)”, se lee en
parte de la carta de renuncia de Rivera.
Tras argumentar que la renuncia a su diputación se produjo el 14 de noviembre,
reiteró que durante los fatídicos días convulsión nacional no hubo vacío de
poder.
A diferencia, la exsenadora Adriana Salvatierra admitió el 10 de noviembre de
2019 la existencia de vacío de poder, dejando a la Asamblea Legislativa la
sucesión presidencial.
SIGLA
Por otra parte, el exsenador Omar Aguilar afirmó que hubo una sucesión
presidencial forzada, que incluso llevó al MAS a negociar su vigencia como
partido político para terciar en las elecciones de octubre del 2020.
“Nos decían salven la personería jurídica no permitan que se anule, nosotros
planteamos una estrategia (…) le decíamos si ustedes anulan la personería
jurídica, Murillo era el que más amenazaba, por supuesto que esto puede generar
una nueva reacción de la militancia del MAS. Yo estoy seguro que no iba a haber
reacción porque la mayoría se escondió debajo su catre o en embajadas”, reveló
Aguilar.



