Medio: ERBOL
Fecha de la publicación: jueves 17 de junio de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
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Ante la Fiscalía, el
expresidente Carlos Mesa hizo uso del derecho al silencio en el caso denominado
“golpe de Estado”, porque considera que se trata de un proceso político que
intenta establecer un hecho inexistente, pero además cree que sus declaraciones
podrían ser usadas para “inventar autoincriminaciones”.
“Mis respuestas
fueron: ‘me acojo al derecho al silencio’, pero fundamentalmente me acojo al
desconocimiento de un proceso político cuyo objetivo es manipular la verdad,
crear un falso relato de la historia, blanquear un fraude electoral e inventar
un golpe de Estado inexistente”, dijo Mesa.
Mesa fue convocado a
declarar en calidad de testigo, luego de que la expresidenta Jeanine Añez,
basándose en un libro, dijo que el expresidente había objetado que Adriana
Salvatierra asuma la Presidencia.
El líder de
Comunidad Ciudadana presentó ante la fiscalía un documento con 10 puntos en que
explica sus razones para no declarar.
“No me cabe la menor
duda de que se usarán cualquier declaración testifical, incluida la mía, por
eso no he declarado, para manipular e inventar autoincriminaciones”, sostuvo.
Aseguró que no se
convertirá “en propiciador de un cadalso jurídico para quienes serán convocados
a declarar y eventualmente serán acusados de un delito inexistente”.
Recalcó que el único
objetivo de este proceso “es respaldar la obsesión de Evo Morales por volver a
la presidencia y tender una cortina de humo ante la crisis de salud y desempleo
que el actual gobierno no está gestionando adecuadamente”.
Mesa consideró que
el proceso por el supuesto “golpe” no tiene ninguna base de legalidad y se
fundamenta en hechos falsos y en manipulación de pruebas.
Explicó que carece
el proceso de legalidad porque dos leyes aprobadas por la Asamblea Legislativa
reconocen como constitucionales los mandatos de gobierno transitorio.
Dijo que el caso
“pretende falsear la verdad histórica, despreciando a millones de ciudadanos
bolivianos”.
“Para lo único que
servirán todas las declaraciones testimoniales es para que este proceso se
convierta en el martillo fiscal y judicial contra muchos ciudadanos y nuestras
familias que hemos defendido con orgullo la democracia, la paz, la Constitución
y la libertad”, agregó el exmandatario.



