Medio: Los Tiempos
Fecha de la publicación: viernes 18 de junio de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
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Los obispos de Bolivia presentaron un valiente documento titulado Memoria de los hechos del proceso de pacificación en Bolivia Octubre 2019-Enero 2020, en el que exponen el rol de la Iglesia católica durante ese período.
Una institución seria y fiable como es la Iglesia católica, en su búsqueda de la verdad, sostiene que en ningún momento la sucesión constitucional que llevó a Jeanine Áñez a la presidencia del país fue un golpe de Estado.
Expone, además, los mezquinos intereses de los representantes del MAS y la manipulación política de Evo Morales y los altos dirigentes de ese partido.
Devela la renuncia de Adriana Salvatierra y su rechazo a asumir la presidencia del Estado aduciendo que no contaba con garantías de seguridad.
Describe la crisis política y social, así como la necesidad de pacificación del país.
Ahora expreso mi opinión: Quien debería ser juzgado por fraude, por incitación a la violencia, por sedición, es Evo Morales. Se trata claramente de un hombre cobarde y manipulador, absolutamente enceguecido por el poder y víctima de un enorme complejo de inferioridad.
¿Cómo podemos permitir que el provocador de los hechos de octubre de 2019 se siga paseando por las calles tan campante, siga ofreciendo conferencias de prensa, sea protagonista político del partido más grande del país y pretenda sabotear la gestión pública a través de los concejos municipales y asambleas legislativas departamentales?
¿Cómo podemos dejar que los actuales personeros del Gobierno pretendan meternos los dedos a la boca con el discurso del golpe de Estado? ¿Creerán, acaso, en su ingenuidad intelectual, que hablarnos de relatos y posverdades cambiará automáticamente la realidad de los hechos?
Me alegra que la Iglesia católica, desde su rol profético que la llama a anunciar la verdad y a denunciar la injusticia, la mentira y el pecado, se pronuncie con claridad y valentía.



