Medio: Oxígeno Digital
Fecha de la publicación: miércoles 16 de junio de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
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La Iglesia Católica,
a través del presidente de la Conferencia Episcopal de Bolivia (CEB), monseñor
Ricardo Centellas, defendió su informe sobre los conflictos post electorales
del 2019 y pidió no sacar “frases y textos” del contexto general del documento.
A través de un video
difundido por la CEB, Centellas asegura que el “Informe- memoria de los hechos
del proceso de pacificación en Bolivia octubre 2019-enero 2020” muestra una
“relación objetiva, clara y científica de los hechos” ocurridos tras las
frustradas elecciones del 2019.
“Completa los
documentos que hemos hecho conocer antes, primero una página y luego dos
páginas para aclarar algunas cosas y al final, hemos visto por conveniente
presentar este documento que nos da una visión global de todo el proceso de
pacificación que la Iglesia ha acompañado”, añadió Centellas.
En ese sentido, el
Presidente de la CEB pidió a la población en general a leer el documento
completo y no sacar frases del contexto general del documento.
“Les invito a no
sacar frases, textos del contexto general. El documento sirve para una
referencia, para una ubicación mejor en la realidad conflictiva que hemos
vivido como Bolivia”, añadió.
Las palabras de
Centellas llegan después de que el informe fuera refutado por las
exasambleístas del Movimiento l Socialismo (MAS), Adriana Salvatierra y Susana
Rivero, quienes negaron haber rechazado asumir la presidencia del Estado tras
el ‘vacío de poder’ generado por la renuncia del exmandatario Evo Morales.
El propio Morales
también salió al frente y señaló que los jerarcas de la Iglesia son “cómplices”
del presunto golpe de Estado del 2019.
“Algunos jerarcas de
la Iglesia Católica que callaron cuando gobierno de facto masacraba al pueblo y
asaltaba al Estado, ahora justifican el golpe con sus comunicados políticos.
Tratan de esquivar su culpa, pero lo que hacen es confesar que fueron
cómplices.
El informe
Ayer, martes, la
Iglesia presentó su “Informe- memoria de los hechos del proceso de pacificación
en Bolivia octubre 2019-enero 2020”.
El documento, entre
otras cosas, da detalles del rol de la Iglesia en el proceso de “pacificación”
del país durante los conflictos post electorales del 2019 y da detalles de cómo
se definió que sea Jeanine Añez – entonces segunda vicepresidenta del Senado-
la que asumiera la presidencia del Estado, tras la renuncia de Evo Morales.
En ese sentido, una
de las revelaciones de la Iglesia da cuenta que la senadora Adriana Salvatierra
y la diputada Susana Rivero, ambas del Movimiento al Socialismo (MAS), no
quisieron asumir la presidencia del Estado, argumentando que “sus vidas corrían
peligro”.
Siempre según la
Iglesia, entonces se propuso que sea Jeanine Añez quien asuma la presidencia
y aunque en un inicio el MAS no estaba de acuerdo, las cosas cambiarían
tras una “reunión privada” entre Salvatierra, el senador Óscar Ortiz, de
Demócratas, y el difunto monseñor Eugenio Spcarpellini, como garante del
diálogo. No se conocen detalles de este encuentro ni quedaron actas.
“Tras dicha reunión,
se reinició la reunión general y las representantes del MAS aseguraron la
participación de la bancada del MAS en la sesión de la Asamblea Plurinacional,
esa tarde, en la cual reconocerían a Jeanine Áñez, presidente de la Cámara de
Senadores y en consecuencia Presidente del Estado”, explica el documento.
Empero, continúa el
relato de la CEB, la bancada del MAS no honró su palabra y no asistió a la
sesión en la que Añez se proclamó presidenta del Senado, primero, y luego
primera mandataria del Estado.
Se señala que antes
de la cuestionada sesión se intentó convencer a Salvatierra que se haga
presente en la Asamblea, pero la senadora se negó argumentando que su vida
corría peligro.
Asimismo, en el
texto, señala que el proceso de diálogo continúa después de que Añez asumiera
la presidencia, pero el intento de pacificación se vio truncado en diversas
ocasiones, algunas por las palabras “ofensivas” del entonces ministro de
Gobierno transitorio, Arturo Murillo; y también por las operaciones militares
que derivaron en ‘masacres’ en el país, sobre todo en Sacaba (Cochabamba).
Además, reveló que
el MAS siguió el diálogo siempre con el aval y las directrices de Evo Morales –
ya refugiado en México- y con la condición de que se garantice el salvoconducto
a sus exautoridades.
No obstante, y a
pesar de todo, finalmente se logró avanzar en las reuniones que derivaron,
entre otros puntos, en la promulgación de una ley que garantizaba la
realización de elecciones en el país, hecho que la Iglesia califica como
fundamental para finalmente lograr la desmovilización de los diversos sectores
sociales.
Por eso, para la CEB
“desconocer la legitimidad del Gobierno transitorio de Añez es desconocer la
legitimidad del Gobierno actual”.



