Medio: La Razón
Fecha de la publicación: miércoles 16 de junio de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
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Y rompió el silencio. Adriana Salvatierra, presidenta del
Senado en la crisis de noviembre de 2019, aclaró que nunca aceptó la
presidencia de Jeanine Áñez después del derrocamiento de Evo Morales y remarcó
que para la entonces segunda vicepresidenta de la Cámara Alta la “sucesión
constitucional no era su interés”.
“NUNCA ACEPTÉ LA PRESIDENCIA DE JEANINE ÁÑEZ, de ninguna
manera. Ella asumió en una sesión sin quórum y por tanto ilegal, impidiendo el
ingreso de los parlamentarios y reprimiéndonos con violencia policial.
Claramente la sucesión constitucional no era su interés”, escribió la
exlegisladora del Movimiento Al Socialismo (MAS) en Twitter.
Su posición fue expresada después del informe de la Iglesia
Católica sobre los hechos que acontecieron antes, durante y después de la
autoproclamación de Áñez, primero como presidenta del Senado y, posteriormente,
como presidenta del Estado, el martes 12 de noviembre de 2019, dos jornadas
después de la dimisión de Morales a la presidencia.
El documento señala que en reuniones extralegislativas
surgieron las opciones de Salvatierra y la entonces primera vicepresidenta de
la Cámara de Diputados, Susana Rivero, asumieran el mando del país (ante la ola
renuncias de otros asambleístas en la línea de sucesión), empero, ellas lo
rechazaron “alegando que sus vidas corrían peligro”.
Esto fue desmentido el martes por Rivero. “En reunión del 12
(de noviembre) a la que me llamaron a incorporarme JAMÁS se me consultó nada,
menos se habló de mí. Tratamos procedimientos”, escribió la exdiputada del MAS
en su cuenta de la red social Twitter.
La cronología de la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB)
fue enviada al papa Francisco y a la Fiscalía, que investiga el caso denominado
Golpe de Estado, por el cual Áñez se encuentra con detención preventiva en la
cárcel de Miraflores de La Paz, y dos de sus exministros, Álvaro Coímbra y
Rodrigo Guzmán, fueron enviados al penal de San Pedro.
La Iglesia Católica se lavó las manos y emitió su informe un
año y siete meses después de las reuniones extralegislativas que organizó junto
a representantes diplomáticos, políticos y cívicos, y remarcó que en esas citas
no hubo decisión para el nombramiento de Áñez, “solo un acuerdo verbal”, y que
esperaba una sesión bicameral para la sucesión.
Áñez declaró ante la Fiscalía y relató que el jefe de
Comunidad Ciudadana (CC), Carlos Mesa, se opuso a una sucesión de Salvatierra;
más aún, en una declaración pública el 10 de noviembre, el expresidente dijo
que ningún asambleísta del MAS debía asumir el poder. Mesa fue citado por la
Fiscalía para dar su declaración el jueves a las 08.15.



