Medio: La Razón
Fecha de la publicación: martes 15 de junio de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
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Jeanine
Áñez “se hallaba jurídicamente habilitada” para asumir
la presidencia del Senado y luego de Bolivia, mientras que la presidenta del
Senado Andriana Salvatierra y la diputada Susana Rivero se negaron a asumir la
presidencia, reveló la Iglesia Católica en un informe de 25 páginas
sobre su accionar en la crisis de noviembre de 2019.
Según el relato cronológico que hizo la Iglesia Católica, en las
negociaciones del 12 de noviembre se planteó que “asumiera la presidencia la
senadora Adriana Salvatierra o la diputada Susana Rivero. Pero ellas se negaron
alegando que sus vidas corrían peligro”.
La versión discrepa con la planteada por la propia Salvatierra, quien
afirmó que la delegación del MAS solo participó de una reunión en la
Universidad Católica Boliviana (UCB) y no mencionó que se haya propuesto su nombre
para la sucesión constitucional, aunque sí coinciden las versiones de que el
MAS propuso que de sus filas salga el presidente que reemplace al renunciante
Evo Morales.
Por otro lado, sostiene que Áñez, en función a los reglamentos
internos y como segunda vicepresidenta del Senado, “se hallaban jurídicamente
habilitada para ocupar inmediatamente el cargo de presidenta del Senado”,
lo que la habilitaba a asumir la presidencia de Bolivia.
En reiteradas oportunidades, el portavoz presidencial Jorge Richter
explicó que, justamente, el reglamento de debates del Senado solo permite que
la presidencia la asuma la fuerza mayoritaria, en este caso el MAS, lo que no
ocurrió. Áñez, sostuvo, debió llamar a sesión para reconfigurar la directiva
ante las renuncias.
Según
la Iglesia Católica, Salvatierra pidió en la mesa de “facilitación” “una
reunión a puerta cerrada”, de la que no se conoció detalles, aunque luego de
ella “los representantes del MAS aseguraron la participación la bancada del MAS
en la Asamblea Plurinacional, esa tarde, en la que reconocerían a Jeanine Áñez,
presidente del Senado y en consecuencia Presidente del Estado”.
Los legisladores masistas no acudieron a la sesión legislativa, lo que
impedía el quórum. Solo con los senadores de oposición, Áñez asumió la
presidencia del Senado y luego, en sesión legislativa, sin presencia del MAS,
la presidencia de Bolivia, ese 12 de noviembre.
Para la Iglesia Católica, el procedimiento se ajustó a la normativa
legal.
“Se entiende que la reflexión de los asambleístas que asistieron fue que
no puede haber un vacío de poder y que la senadora Áñez debía sujetarse a la
Constitución Política del Estado, en su art. 169, toda vez que era la
presidente en ejercicio del Senado en ese momento. En virtud de todo ello y de
que la Declaración Constitucional 003/2001 del Tribunal Constitucional, indica
que, en caso de vacío de poder, se realiza la sucesión constitucional ipso
facto; es decir, sin ninguna necesidad de otro formalismo, procedieron a la
investidura de iure y de lege lata (por derecho y en virtud de la ley vigente)
de la presidenta de la Cámara de Senadores, Jeanine Áñez, como Presidenta del
Estado Plurinacional de Bolivia”, refiere una parte del informe de la Iglesia
Católica.
Richter consideró el lunes que se debiera investigar el rol de los
facilitadores en la crisis de noviembre de 2019, cuando Morales renunció
acorralado por las denuncias de fraude electoral, protestas cívicas, motín
policial y “sugerencia” militar de renunciar.
La Iglesia Católica habla en el documento enviado al Papa Francisco de
vacío de poder que debía ser resuelto.



