Medio: Ahora el Pueblo
Fecha de la publicación: martes 15 de junio de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
Dirección Web: Visitar Sitio Web
Lead
Contenido
El expresidente de la Cámara de Diputados Víctor Borda recordó que Carlos
Mesa, en noviembre de 2019, fecha en la que se negoció quién iba a asumir de
facto la presidencia de Bolivia, no tenía ninguna representatividad porque era
simplemente un candidato perdedor de las elecciones.
“¿Quién era el señor Mesa? ¿A quiénes representaba? Era un perdedor de un
proceso electoral anterior ¿A quién representaba el señor Camacho? El señor
Pumari ¿a quién representaba? O los comités cívicos aglutinados en sectores
fascistas que estaban ahí, ¿a quién representaban los que se han reunido en la
Universidad Católica Boliviana?”, cuestionó.
Dijo que ninguno de los personajes que se reunió en esa oportunidad,
después de la renuncia del presidente Evo Morales, tenía representatividad y
que la única instancia con potestad constitucional de elegir a un nuevo
presidente era la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP).
“Si hubo un vacío de poder, ¿quiénes tenían la potestad constitucional
para definir al nuevo gobierno, era la Asamblea Legislativa, no era el señor
Mesa. Él ¿qué representatividad tenía? ¿A quién representaba?”, insistió.
La expresidenta de facto Jeanine Añez reveló en su declaración ante la
Fiscalía de La Paz que el jefe de Comunidad Ciudadana (CC), Carlos Mesa, no
estaba dispuesto a que se dé curso a una sucesión constitucional.
Borda dijo que no fue sólo el criterio de Mesa, sino también de todas las
personas que acudieron a esa reunión, Fernando Camacho, entre ellos.
“Recuerdo que el 10 de noviembre, a las 16.00, sale el señor Camacho y
dice ‘ahora hay que detenerlos a todos los parlamentarios del MAS y hay que
exigir la renuncia de los miembros del Tribunal Supremo y el Tribunal
Constitucional’, el plan inicial era descabezar a todo el sistema político”,
recordó.
El expresidente de la Cámara Baja denunció que él fue obligado a
renunciar a su cargo porque no sólo amenazaron a la seguridad física de su
familia, sino que incendiaron su vivienda.



