Medio: Página Siete
Fecha de la publicación: martes 15 de junio de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
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El exministro de
Comunicación, Manuel Canelas, pidió el 7 de noviembre del 2019 la mediación de
la Iglesia católica, detalla el documento "Memoria del Procesos de
Facilitación de Diálogo", presentado hoy por la Conferencia Episcopal
de Bolivia (CEB).
La revelación pone
en entredicho la pretención del Gobierno de Luis Arce, expresada por el
vocero Jorge Richter este martes, de investigar el rol de todos los
mediadores en el proceso de pacificación, que permitió la asunción de
Jeanine Áñez a la presidencia.
Y no fue el único
contacto. El 8 de noviembre la CEB le planteó que"no era
adecuado llamar golpistas a quienes se desea invitar a dialogar" y
le propuso invitar al diálogo a todos los actores del conflicto: partidos
políticos, comités cívicos, organizaciones sociales.
“Entre los primeros
contactos, la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB) tuvo comunicación el 7 de
noviembre de 2019 con Manuel Canelas, entonces ministro de Comunicación, quien
solicitó a la Iglesia que colaborara en la pacificación del país, que se
encontraba sumido en una creciente convulsión. Planteó facilitar un clima
favorable con miras a una segunda vuelta electoral”, especifica el documento.
Ese mismo 8 de
noviembre una comisión de la CEB —conformada por Mons. Toribio Cardenal
Ticona, Mons. Edmundo Abastoflor (Arzobispo de La Paz) y Mons. Percy Galván
(Obispo Prelado de Coro Coro) —se reunió con el presidente Evo
Morales, quien les pidió insistentemente que se publique un llamado a la
paz.
"La CEB
accedió y publicó, ese mismo día, el comunicado No más violencia en
Bolivia en el que exhortó a todos los actores al diálogo", recuerda
la Conferencia en su "Memoria del Procesos de Facilitación de
Diálogo".
El 10 de noviembre
se dio a conocer el informe preliminar de auditoría de la Organización de
Estados Americanos (OEA), en la cual se señalaba manipulación dolosa del
proceso electoral, como la alteración de actas de votación y la falsificación
de firmas de jurados electorales.
Tras esto, la
Iglesia Católica hizo saber a Canelas que quería convocar a una primera
reunión para el lunes 11 de noviembre por la tarde para dar una
solución al clima de conflicto que vivía el país. Sin embargo, los legisladores
del Movimiento al Socialismo (MAS) que estaban en orden de sucesión constitucional
comenzaron a renunciar.
“Sorpresivamente,
se inició la inesperada cadena de renuncias y sucesos que condujo a Bolivia a
la incertidumbre por un vacío de poder. (…) En consecuencia, los Órganos
Ejecutivo y Legislativo se encontraban acéfalos”, describe otro fragmento del
documento.
En este proceso, la
CEB tomó contacto con Adriana Salvatierra, quien renunció el 10 de noviembre a
la presidencia del Senado, con Susana Rivero, primera vicepresidenta de la
Cámara de Diputados, que también había dimitido, quienes formaron parte del
diálogo de pacificación.



