Medio: Ahora el Pueblo
Fecha de la publicación: viernes 11 de junio de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
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El jefe opositor de Comunidad Ciudadana (CC), Carlos Mesa,
defiende un gobierno que se instauró violando la Constitución Política del
Estado y el reglamento de deliberaciones de la Asamblea Legislativa, aseguró
ayer el vocero presidencial Jorge Richter.
En entrevista con el programa ‘El café de la mañana’, de
radio Fides, dijo que la narrativa del que también fue vicepresidente de
Gonzalo Sánchez de Lozada para explicar lo que ocurrió entre el 10 y 12 de
noviembre de 2019 prescinde del respeto de la norma vigente en el territorio
nacional.
Recordó que Añez era segunda presidenta de la Cámara de
Senadores en representación del bloque de la minoría, porque la presidencia y
primera vicepresidente le corresponde al bloque de la mayoría, conforme
establece el artículo 35 del reglamento de esa instancia, por lo que Añez no
tenía facultad para asumir la presidencia de la Cámara Alta.
Sin embargo explicó que en una sesión sin quórum y la
interpretación forzada del artículo 41 del Reglamento del Senado, referida únicamente
a atribuciones administrativas y no a una sucesión constitucional, el 12 de
noviembre de 2919, se autoproclama como presidenta del Senado y después de la
Asamblea Legislativa, violando también los mandatos de los artículos 169, 170 y
173 de la Constitución Política del Estado, que establecen en qué
circunstancias corresponde una sucesión constitucional.
El vocero dijo que correspondía que la Asamblea, en sesión
conjunta de las cámaras de Senadores y de Diputados, apruebe las cartas de
renuncia del Presidente y Vicepresidente del Estado, lo que no ocurrió, sino
que más bien fue el comandante de las Fuerzas Armadas (FFAA) quién le impuso la
banda presidencial en el Palacio de Gobierno.
“Eso sólo se puede hacer si se tiene afuera un poder que
respalde esa actitud inconstitucional; y era el poder de las Fuerzas Armadas y
de la Policía Boliviana para contener las movilizaciones sociales. Todo esto
configura claramente una sucesión de la nueva forma del golpe de Estado en
América Latina y que se ha aplicado en Bolivia, que dio paso a un gobierno no
constitucional”, sostuvo en la entrevista.



