Medio: La Razón
Fecha de la publicación: domingo 13 de junio de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
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El vocero presidencial Jorge Ritcher afirmó que las
declaraciones de la expresidenta Jeanine Áñez muestran que el expresidente y
jefe de Comunidad Ciudadana (CC) Carlos Mesa fue uno de los actores centrales
del “golpe de Estado”.
“La señora Áñez dice la verdad, Carlos Mesa es uno de los
actores centrales del golpe de Estado, porque el golpe de Estado está
instalando en diversos momentos y con secuencias distintas que se van
complementando unas a otras y con actores políticos particulares en cada una de
esas secuencias”, afirmó.
Ante la Fiscalía, la exmandataria reveló el 8 de junio que
Mesa objetó que la entonces senadora Adriana Salvatierra asuma el poder tras la
renuncia de Evo Morales. “El señor Jorge Quiroga llama al señor Carlos Mesa por
teléfono para consultarle (la sucesión de Salvatierra) y éste le responde que
la ciudadanía no aceptaría esa sucesión, (que) las protestas continuarían”,
reveló.
Para Richter, Mesa actuó en distintos momentos: “En una
primera instancia trató de forzar una segunda vuelta y como esa situación no se
pudo dar, lograr cambiar al Presidente
del Estado, procedió a pedir nuevas elecciones posesionando un nuevo Tribunal
Supremo Electoral (TSE) con personas que puedan responder de alguna manera a la
intencionalidad, y luego una convocatoria a un nuevo proceso electoral,
entendiendo que ese proceso electoral rápido podría ser acaso una réplica de la
segunda vuelta que estaba solicitando y asegurarse la presidencia del Estado; pero por esta vía, algunos elementos
no (le) salieron bien”.
“A medida que la señora Áñez va haciendo declaraciones y va
expresando lo que ocurrió el 10, 11 y 12 de noviembre de 2019, nosotros vamos
en silencio expectando cómo se reconfirma esto que a nosotros en un principio
nos acusaban y querían degradar el pensamiento que exponíamos. En Bolivia hubo
claramente un golpe de Estado”, insistió.
Áñez tomó el poder tras la dimisión de Morales, acorralado
por denuncias de fraude electoral, protestas cívicas, un motín policial y la
“sugerencia” militar de renuncia. Según el Gobierno la toma de poder no cumplió
ninguno de los preceptos constitucionales de sucesión.
La expresidenta se encuentra en la cárcel desde marzo
pasado, acusada por delitos como sedición y terrorismo en el marco del caso
“golpe de Estado”. Richter evitó referirse a la situación legal de Mesa, porque
–dijo- esa es una responsabilidad de la Justicia.



