Medio: Opinión
Fecha de la publicación: jueves 10 de junio de 2021
Categoría: Órganos del poder público
Subcategoría: Asamblea Legislativa Plurinacional
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Tras las peleas entre parlamentarios del Movimiento Al
Socialismo (MAS) y Creemos, durante la sesión de interpelación al ministro de
Gobierno, Eduardo del Castillo, por la detención de la expresidenta Jeanine
Áñez, se activan denuncias ante la Comisión de Ética, en busca de una sanción
disciplinaria.
El reglamento de la Asamblea Legislativa Plurinacional
establece la suspensión de entre 6 y 12 meses sin remuneración por “perder el
decoro”. Se considera una falta gravísima protagonizar hechos de violencia.
La pelea fue protagonizada por el senador de Creemos Henry
Montero y la diputada de la misma organización política Tatiana Áñez y los
diputados del MAS Gloria Callisaya y Antonio Colque.
Miembros del oficialismo y la oposición se contradicen sobre
lo que pasó el martes en el hemiciclo y alertan por los hechos de violencia
asegurando que hubo discriminación, racismo y reincidencia.
El artículo 7 de la norma se refiere a la conducta que
“atente contra el decoro de la Cámara de Diputados” y establece que participar
en hechos ofensivos y realizar acciones agresivas o violentas en los recintos
de la Asamblea o en lugares públicos es una falta gravísima.
El presidente de la Cámara de Diputados, Freddy Mamani,
observó, citado por ABI, que legisladores de oposición desconozcan el
reglamento en cuanto a los actos de interpelación.
“Los interpelantes y el interpelado son los únicos que
pueden hacer uso de la palabra en este proceso. Los interpelantes inicialmente
tienen 30 minutos para argumentar las preguntas que han formulado y, acto
seguido, tiene el tiempo necesario el interpelado, en este caso el Ministro de
Gobierno, para poder responder sobre las preguntas y sobre los argumentos de
los interpelantes”, explicó.
Resaltó que los legisladores de la oposición insistían en
pedir la palabra durante la intervención del ministro de Gobierno, Eduardo del
Castillo, situación que no está establecida en el reglamento.
Esta situación generó los primeros altercados entre
opositores y oficialistas, opositores que interrumpían la exposición de la
autoridad interpelada con gritos e insultos, y oficialistas solicitando que lo
dejen continuar.
Mamani, a tiempo de lamentar los hechos de violencia, pidió
disculpas a la población en nombre de sus colegas.
ACUSACIONES
Diputados del oficialismo denunciaron, según ABI, que los
legisladores de la bancada de Creemos, desde su posesión, reproducen al
interior de la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) el lenguaje
discriminatorio y agresivo de su jefe político, Fernando Camacho.
“Queremos denunciar que el Movimiento Al Socialismo ha
sufrido, desde el inicio de la gestión legislativa, discriminación de parte de
algunos diputados y diputadas de la derecha, como siempre manejan el argumento
de levanta manos, incapaces y sumisos, términos que usan en todas las
sesiones”, mencionó el diputado Jhonny Pardo.
Apuntó como a uno de los principales incitadores a la
violencia al jefe de bancada de Creemos, Erwin Bazán.
“El señor Bazán es el que ha insultado y nos acusó de
defensores de los narcotraficantes y los corruptos, en ese sentido se generó
una reacción”, puntualizó.
Por su parte, su colega Héctor Arce fue más preciso al
mencionar que los legisladores de Creemos trasladaron el accionar violento de
su jefe político al legislativo.
“Lo que hacen constantemente es provocar e insultar y luego
se hacen a las víctimas”, denunció.
Para la alianza opositora Creemos, el diputado del MAS,
Antonio Gabriel Colque, fue quien inició la pelea y que el senador Henry
Montero solo respondió a una agresión.
Bazán, aseguró, según ERBOL, que su colega fue agredido
“cobardemente” por tres diputados del MAS y dijo que su bancada no cuenta con
las garantías para realizar su trabajo. Ante esta situación, anunció se
presentarán cuatro denuncias ante la Comisión de Ética.
“Lo que sucedió ayer es culpa del Ministro de Gobierno que
vino a azuzar a los parlamentarios del MAS para que nos agredan ya que trajo a
hordas fuera de la Cámara de Diputados para eso”, denunció y dijo que los
movilizados pertenecen a la agrupación Columna Sur, afín al partido
oficialista.
Dijo también que, en marzo de este año, en una sesión,
Colque intentó agredirlo y junto a otro asambleísta lo empujó, por lo que es
reincidente en su comportamiento basado en la violencia.
PERDÓN
Entre tanto, el curaj mallku de los ayllus del Norte Potosí,
Sebastián Felipez, salió en defensa del diputado oficialista y dijo que hubo
discriminación por lo que hoy tendrán una reunión para analizar las acciones
contra el legislador. Exigen que vaya a su región a disculparse.
“Yo voy a defender siempre a mi representante, a mi
diputado, que no peleen así, que no me lo peguen así, porque se ve que además
no le han pegado ‘solo a solo’, le han huayqueado”, dijo.
Aseguró que, como es representante del Norte Potosí, no lo
dejarán solo ni permitirán que se lo toque.
“Los q’aras, los cuellos blancos, nunca quieren dejarnos,
siempre nos humillan a la pobre gente campesina”, afirmó.
El diputado Colque, que en principio, según su colega Pedro
Coro, fue internado en un hospital por la agresión, sin embargo uno de sus
asesores aclaró que fue a realizarse una prueba forense.
Por su parte la diputada Áñez indicó a Urgente.bo que ya
presentó su denuncia ante la Comisión de Ética y adjuntó su certificado médico
forense que le da tres días de impedimento. Pidió su suspensión por agresión
física.



