Medio: La Razón
Fecha de la publicación: miércoles 09 de junio de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
Dirección Web: Visitar Sitio Web
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A los golpes, a las patadas, con un incesante griterío,
insultos, adjetivos calificativos… La interpelación al ministro de Gobierno,
Eduardo del Castillo, en defensa de la expresidenta Jeanine Áñez, fue un
bochorno en el que se trenzaron opositores y oficialistas.
“Mañana 8 de junio, fui convocado por algunos asambleístas,
a una interpelación en relación al tema de Áñez y su Clan Delincuencial. Ellos
tratarán de encontrar todos los mecanismos posibles para defender a Áñez y a
Murillo de sus masacres y de sus robos” (sic), escribió Del Castillo el lunes
en su cuenta de Twitter.
Para sus interpelantes, los diputados de Creemos Erwin
Bazán, María Álvarez, Marioly Morón, Tatina Áñez y Walthy Egüez, fue una
declaratoria de guerra y se prepararon para ello, en medio de su pedido de
respuestas a Del Castillo sobre la detención de Áñez y dos de sus exministros,
en marzo, por el caso llamado Golpe de Estado.
“El pueblo boliviano estará presente para decirles a estos
malos asambleístas que no se trata de tener un partido político, de defender un
color político, sino de darle justicia a todas las víctimas del Golpe de Estado
y a sus familiares”, remató el ministro en Twitter.
Decenas de familiares de fallecidos y heridos en las
“masacres” de Sacaba y Senkata, en noviembre de 2019, en el mandato de Áñez,
dijeron presente en las puertas del Palacio Legislativo y en uno de los
balcones del hemiciclo. Las pancartas exigiendo justicia y apuntando a Áñez y
sus colaboradores dominaron el ambiente.
La interpelación apuntaba a poner contra las cuerdas a Del
Castillo por su participación en la aprehensión de Áñez en Beni. Los diputados
de Creemos consideran que esto demuestra una injerencia del Gobierno en las
investigaciones de la Fiscalía y que también se vulneró los derechos humanos de
la exmandataria.
‘GOLPE’ VERSUS ‘FRAUDE’
Áñez está detenida en la cárcel de Miraflores, acusada por
el derrocamiento del expresidente Evo Morales, en medio de protestas cívicas,
un motín policial y la presión de las Fuerzas Armadas. El 12 de noviembre de
2019, la entonces senadora se proclamó primero presidenta del Senado y,
posteriormente, presidenta del Estado.
Para el Movimiento Al Socialismo (MAS) fue un “golpe de
Estado”, mientras que los opositores defienden la tesis del “fraude” en las
elecciones de octubre de 2019, y se respaldan en un polémico informe de la
Organización de Estados Americanos (OEA). Estas dos narrativas volvieron a
enfrentarse el martes en la Asamblea Legislativa.
Sin olvidar que el ambiente también estuvo marcado por la
reciente detención de Arturo Murillo, ministro de Gobierno de Áñez, en Estados
Unidos, a la par de su exjefe de gabinete y de tres empresarios acusados de
lavado de dinero y sobornos en la compra de material antidisturbios, con
sobreprecio de $us 2,3 millones.
El vicepresidente David Choquehuanca, como presidente nato
del Legislativo, dio inicio a la sesión del martes, cerca de las 15.00. Y fue
notorio que los interpelantes de Creemos tenían un libreto elaborado, por lo
cual un primer impasse tuvo con ver con la exigencia para que se respete una
agenda de intervenciones elaborada por ellos.
El primero en disparar los dardos fue Bazán, quien atribuyó
a Del Castillo “actitudes casi pugilísticas” y lo acusó de armar un show. Retó
al ministro a que lo mire. “En mi vida aprendí a permanecer de rodillas ante
Dios, ningún carcelero del régimen me va a intimidar”, increpó el exvocero
cruceño de la Conferencia Episcopal de Bolivia.
Los gritos dominaron el hemiciclo, de ambos bandos. Tanto
Bazán como los otros cuatro interpelantes afirmaron que se vulneró los derechos
de Áñez, defendieron su tesis del “fraude” y rechazaron la del “golpe”,
criticaron a Del Castillo por su mensaje por las redes sociales y no se
reservaron apelativos para la autoridad gubernamental.
Del Castillo los escuchó sereno, en la testera. A las 16.35,
el presidente de la Cámara de Diputados, Freddy Mamani (MAS), pidió un receso
de dos minutos. Luego, fue el turno del ministro, quien al grito de “¡Justicia!”
convocó a un minuto de silencio por las “víctimas del régimen de Áñez”, por los
muertos, heridos, perseguidos, detenidos. Más aún, leyó los nombres de los
fallecidos en la crisis de noviembre de 2019.
EL VIDEO DE LA DISCORDIA
Y se escuchó una trompeta que tocó una diana, acto para el
cual se ausentó buena parte de los asambleístas opositores que estaban
presentes. Del Castillo pidió permiso para difundir un video con imágenes de la
proclamación de Áñez, la represión y otros hechos que sucedieron en la crisis
de 2019, lo que causó más molestia en la oposición.
“¡Justicia!”, continuó gritando el ministro, incluso arengó
“¡cómplices, cómplices!”, ante el rechazo de los opositores. Los ánimos se
caldearon y Mamani llamó a un cuarto intermedio de 10 minutos, con reunión de
jefes de bancada. En el ínterin, el senador Henry Montero (Creemos) fue a
increparlo y ello derivó en una serie de discusiones.
Antonio Colque, diputado del MAS, se metió en la riña y
terminó a los golpes con Montero, quien fue sujetado por otros asambleístas
pero igual provocó que Colque termine en el piso. En medio, el griterío, con
insultos y acusaciones entre opositores y oficialistas, y otro forcejeo entre
la diputada María Alanoca (MAS) y su
colega Tatina Áñez (Creemos). Un zafarrancho.
La interpelación se convirtió en una pugna de gritos por la
defensa del discurso del “golpe de Estado” y del “fraude electoral”. Lo
sucedido provocó que la tensión se eleve a un punto alto, mientras Mamani
intentaba poner paños fríos y era criticado por opositores de no poder obligar
al orden en el hemiciclo. Fue el primer round. Y Del Castillo retomó su
intervención. Se venía una nueva pulseta.
EL ‘PANFLETO’ DE LA OEA
Segundo round. A las 17.35, en el hemiciclo de la Asamblea
Legislativa, fue el turno de Del Castillo, quien fustigó a sus interpelantes y
a los opositores de Comunidad Ciudadana (CC) y Creemos, a quienes retó a
sumarse al Movimiento Al Socialismo (MAS) para apoyar un juicio de
responsabilidades contra la expresidenta transitoria Jeanine Áñez.
Tras el bochorno parlamentario, con golpes de por medio, en
su primera intervención, Del Castillo pidió no proteger al “clan mafioso ligado
a la corrupción” de Áñez. “Lastimosamente aún rondan algunos parásitos que
creen que lavarse las manos como Poncio Pilatos es suficiente. Se equivocan
interpelantes, o apoyan la justicia o son cómplices de la narcodictadura de
Áñez. El pueblo tiene memoria”.
En su segunda intervención, el ministro bajó los decibeles y
pidió disculpas por interpelar a los opositores. Tuvo que alzar la voz en casi
la totalidad de sus mensajes, por los gritos que se escuchaban a favor y en
contra en la accidentada sesión. “¡Golpistas!”, gritaban de un lado los del
MAS, y del otro, la oposición increpaba con “¡fraude!”, en alusión a las
elecciones de 2019.
Del Castillo calificó de “panfleto” el informe de la
Organización de Estados Americanos (OEA) sobre la denuncia de irregularidades
en los comicios de 2019 que fueron anulados y que acabaron con el derrocamiento
del expresidente Evo Morales, acorralado por protestas cívicas, un motín policial
y la presión de las Fuerzas Armadas.
“En nuestro país no hubo fraude electoral y toda la gente
que la rodea (a Áñez) hizo todo lo posible para consumar un golpe de Estado”,
aseguró el ministro y enumeró una serie de hechos que derivaron, según la versión
del oficialismo, en la autoproclamación ilegal de Áñez primero como presidenta
del Senado y posteriormente como presidenta del Estado. “Ustedes no pueden
comprobar de que hubo fraude electoral porque pregonan una narrativa falsa”,
insistió y desafió a presentar una sola acta en la que se evidencie alguna irregularidad
en 2019.
EL RETO A CC Y CREEMOS
En la réplica, el diputado Erwin Bazán, de Creemos, uno de
los interpelantes, aseguró que Del Castillo busca “manipular” lo ocurrido en
noviembre de 2019 y le recordó que entre los nombres de los muertos que leyó no
estaban los de las dos personas que participaron de las protestas cívicas y que
fueron victimadas en Montero en medio de los conflictos.
“Aprendiz de Murillo, Murillito, de verdad que sí, desde
ahora en adelante no vas a ser ministro, vas a ser director de cine con esas
proyecciones, con esas imágenes eres un manipulador, jugando a ser ministro”,
le increpó Bazán y le dijo que no está a la altura del cargo que ocupa en el
gobierno de Luis Arce.
El diputado Erwin Bazán, de Creemos, en una de sus
intervenciones. Foto: Álvaro Valero
Del Castillo aseguró que en el proceso contra Áñez se
respetó el debido proceso y cuestionó a la oposición por la defensa de una
administración que emergió de un “golpe de Estado” y que estuvo marcada por la
corrupción como la compra con sobreprecio de respiradores y de gases
lacrimógenos.
“¡Asesino!”, le gritaban a Bazán cuando hacía uso de la
palabra, desde la bancada del MAS y los balcones donde estaban familiares de
las víctimas de Sacaba y Senkata, donde en noviembre de 2019 murieron más de 20
personas por impactos de bala durante la intervención policial-militar.
“A todas las autoridades que están en este hemiciclo quiero
que se comprometan a votar por un juicio de responsabilidades a la señora
Jeanine Áñez y a su clan mafioso”, demandó el ministro, quien luego recibió el
voto de confianza del Legislativo, apoyado en los legisladores del MAS. Y eso
no fue todo, Del Castillo fue sacado en hombros.
RECUENTO DE DAÑOS
Vinieron más acusaciones y amenazas por el bochorno. La
diputada por el MAS Estefanía Morales anunció que este miércoles presentará una
denuncia ante el Comité de Ética contra el senador Montero por haberse agarrado
a golpes con el diputado Colque.
“No estamos para tolerar ningún tipo de violencia, más bien
estamos para trabajar por el pueblo boliviano. Sin embargo, estas acciones nos
demuestran la capacidad de estas bancadas, como ustedes pueden advertir en los
videos, quienes empezaron a agredir fueron ellos, quienes los pisoteaban a mis
compañeros fueron ellos, la verdad es que este tipo de acciones tienen que ser
sancionadas y mañana mismo presentaremos la denuncia ante el Comité de Ética”.
En la otra vereda, la bancada de Creemos cuestionó que Del
Castillo expusiera un video con los hechos de violencia antes y después de la
renuncia de Morales y la toma de poder de Áñez. “No podemos permitir que el
Ministro de Gobierno de entrada nos trate de asesinos y homicidas. No puede ser
que un representante del Ejecutivo actúe de esa manera”, cuestionó Montero.
Montero pidió disculpas por lo sucedido, mientras que Colque
y sus colegas denunciaron también discriminación. A la par, la diputada de
Creemos Álvarez dijo que Del Castillo incitó por las redes sociales a que “sus
partidarios” asistan hasta instalaciones del hemiciclo para protagonizar actos
de amedrentamiento contra la oposición.
Mientras que el diputado Bazán increpó a legisladores del
oficialismo: “¡Qué se creen, que por tener ponchos y polleras nos van a
agredir!”.



