Medio: El Deber
Fecha de la publicación: martes 08 de junio de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
Dirección Web: Visitar Sitio Web
Lead
Contenido
La convocatoria a sesión de Asamblea, los anuncios diarios
en las redes sociales, los tres tuits del ministro de Gobierno, Carlos Eduardo
del Castillo, y la reunión matutina que tuvo con la bancada del MAS son los
cuatro hechos que hacen presumir que el acto de interpelación planteado por la
oposición en contra del ministro fue planificado.
El viernes 4 de junio se conoció que habría la interpelación
y la versión salió del propio MAS en las declaraciones de los diputados
oficialistas. La convocatoria oficial se publicó el lunes en la mañana en la
Cámara de Diputados, cumpliendo el reglamento de convocatoria.
Sin embargo, desde el viernes los anuncios en las redes
sociales sobre lo que ocurriría en el hemiciclo eran constantes, las
publicaciones en los grupos del oficialismo reflejaban que habría
“revelaciones”.
Un día antes de comparecer ante la Asamblea, el propio
ministro de Gobierno publicó en su cuenta Twitter tres mensajes que hacían
alusión a su comparecencia en la Asamblea y qué haría conocer en esa sesión.
“El pueblo boliviano estará presente mañana (por el martes)
para decirles a estos malos asambleístas, que no se trata de tener un partido
político o de defender un color político, sino, de darle justicia a todas las
víctimas del Golpe de Estado y a sus familiares”, señalaba la segunda
publicación del ministro.
El cuarto hecho se produjo este martes en la mañana cuando
hubo una reunión de la bancada del MAS y hasta donde llegó Del Castillo. Los
diputados oficialistas se negaron a revelar el contenido de esa reunión, aunque
hablaron de “coordinación”.
En horas de la tarde, los propios diputados y senadores
opositores denunciaron en sus intervenciones que Del Castillo se reunió con la
bancada del MAS en la Vicepresidencia donde les entregaron los carteles que
luego serían colocados en los curules de los oficialistas.
Asimismo, hasta las puertas del Parlamento llegó un nutrido
grupo de personas que dijeron ser familiares de los fallecidos en Senkata y
Sacaba, Cochabamba. Un grupo más reducido tuvo acceso a la sesión y se
instalaron en el tercer piso del hemiciclo desde donde hostigaban a los
opositores.
Según los interpelantes, el Gobierno tiene problemas en el
manejo de la pandemia y por tanto recurren a este tipo de actos para llamar la
atención de los medios de comunicación en un intento por desviar la atención de
la comunidad.
La contribución
En el bando de los opositores también se presentaron
problemas. Es la segunda interpelación en una semana y los protagonistas son
los mismos legisladores de oposición, siete asambleístas de Creemos que
firmaron el pliego de seis preguntas.
La misma cantidad de cuestionamientos que presentaron contra
el ministro de Justicia, Iván Lima, hace una semana. En esa sesión los
asambleístas de la oposición se desviaron del tema principal y fustigaron a
Lima por los argumentos respecto de la teoría del Gobierno sobre el supuesto
golpe de Estado.
A los opositores ya no les interesó que la autoridad
responda. El diputado Edwin Bazán lo dijo abiertamente al descalificar las
apreciaciones del ministro y de los legisladores del MAS que interrumpían a
gritos esa intervención.
A las 17:12 de este martes, cuando el ministro del Castillo
realizaba su intervención, empezaron los empujones y cuatro asambleístas,
mujeres y varones, se agarraron de los cabellos, a golpes de puño y patadas,
respectivamente. La sesión acabó a gritos con escándalo de por medio que
favoreció al MAS por la repercusión mediática y la burla en las redes sociales.
En ese momento se dejó de hablar de la pandemia y sus consecuencias.



