Medio: El País
Fecha de la publicación: jueves 20 de mayo de 2021
Categoría: Organizaciones Políticas
Subcategoría: Democracia interna y divergencias
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La crisis política en octubre y noviembre de 2019 también ha
generado un remezón al interior de la principal fuerza política en el país, el
Movimiento al Socialismo (MAS). Las diferencias se encienden en la antesala de
su Congreso Orgánico, dos visiones se confrontan. El exministro Carlos Romero
cree que no hay una división sino tensiones internas.
En esta pugna se han escuchado diferentes nombres para
catalogar a uno y a otro grupo, los “renovadores” versus “conservadores”, la
“aristocracia masista” versus el “bloque nacional popular” o entre los que se
quedaron a defender al MAS y los que huyeron asilados.
El exsenador suplente Giovani Alfonsín afirmó que no se
trata de una pugna entre renovadores o conservadores o históricos, o, entre
jóvenes y viejos; sino entre una entre “aristocracia masista” y el bloque
nacional popular, este es el tema central, sostuvo a la ANF.
Explica que de manera malintencionada se pretende mostrar
que los “renovadores” están dividiendo al MAS, cuando en realidad la mayoría de
la militancia y las organizaciones sociales “están molestas” con el pequeño
grupo que rodea al expresidente Morales y que durante casi 14 años se han atribuido
la “toma de decisiones”.
“Este grupo pequeño que le llamo la aristocracia masista,
toma decisiones a nombre de las organizaciones sociales, por el simple mérito
de tener la confianza del expresidente, Evo Morales”, comenta.
Cuando la esencia del MAS es el “bloque nacional popular” y
que su base son las organizaciones sociales, campesinas, indígenas, obreras,
fabriles y toda esa gama de movimientos que han acompañado en las “grandes
transformaciones” del país. Fundamentalmente durante la el "golpe de
Estado", precisa Alfonsín.
Una de los principales reproches es que durante la crisis
política de 2019 todo el entorno de Morales haya abandonado a las bases del MAS
y haya optado por asilarse y "huir", y que el bloque popular se quedó
para defender al MAS y posteriormente recuperar el poder en las elecciones
nacionales con la victoria de Luis Arce.
El diputado Juan José Jauregui cree que son “catalogaciones”
producto de estar a días de la instalación del Congreso Orgánico, instancia en
la que cree se deben establecer claros lineamientos disciplinarios para la
militancia.
Mientras que el exministro Carlos Romero sostiene que en el
MAS no existe una división o la posibilidad de ruptura o fisuras internas
producto de desacuerdos ideológicos, sino tensiones en torno al acceso a cargos
públicos.
“Pienso que el MAS no se va a dividir, que tiene tensiones
internas, percepciones, de alguna manera diferentes de entender el acceso a la
administración de la cosa pública” sostuvo en una entrevista en El Deber Radio.
Asimismo, señala que existen aciertos y errores, entre los
aciertos dice que hay exautoridades que han contribuido en la gestión del
expresidente Evo Morales. “No está en discusión el liderazgo del compañero Evo
Morales, lo que sí puede estar en discusión o en evaluación es el
acompañamiento de algunos los personajes que estuvieron cerca de Morales”.
Alfonsín comparte que el liderazgo político del exmandatario
no está en cuestión, aunque pidió que “reflexione” sobre ese entorno que está
cerca y que se ponga del lado de los que siempre le han acompañado.
Cree que esta corriente que se ha generado tras la crisis
política del 2019, “no va a pasar desapercibida, tampoco este malestar”,
principalmente frente a esa “cúpula reducida de pocas personas”, pero que es
“poderosa” porque está cerca del expresidente Morales y que su influencia viene
por esa cercanía.
“Es la organización política más grande de la historia de
Bolivia y obviamente van a existir una serie de corrientes, como existió en la
historia política del MNR, del MIR o del PDC; el MAS (…) va encontrar
corrientes que posiblemente y circunstancialmente están colisionando.



