Medio: Página Siete
Fecha de la publicación: viernes 14 de mayo de 2021
Categoría: Órganos del poder público
Subcategoría: Asamblea Legislativa Plurinacional
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El Movimiento Al Socialismo (MAS) presentó a la
Cámara de Diputados, el 4 de mayo, un proyecto de ley modificatorio de la Ley
de Régimen Disciplinario (101) de la Policía Boliviana con el propósito de
evitar que policías “interrumpan el gobierno legalmente y democráticamente
constituido”; incluye baja y cárcel de hasta ocho años.
La
oposición advirtió que se pretende “sentar la mano” a algunos miembros de la
entidad del orden. Un constitucionalista señala que el masismo quiere destruir
a la Policía como ya lo hizo con la justicia, Defensoría o la Procuraduría.
“Para que no vuelva a suceder lo que sucedió
anteriormente (motín policial en 2019), para las autoridades que ingresan a un
cargo en la Policía sepan que la ley ha cambiado; sólo estoy pidiendo la modificación
del artículo sobre motines; estamos pidiendo que la pena se eleve, para que no
vuelva a suceder lo mismo; estamos pidiendo que la pena sea un poco más alta,
estamos proponiendo que sea hasta ocho años”, sostuvo el diputado Ányelo
Céspedes (MAS).
El fiscal departamental policial, Justiniano
Álvarez, informó en abril de 2021 que en el proceso disciplinario por el motín
policial de 2019 hay un efectivo que tiene acusación para ir a juicio, de 10
investigados. Dijo que el proceso se realiza a denuncia del viceministro de
Descolonización, Pelagio Condori, quien en enero demandó a 26 policías acusados
por el motín y quema de la wiphala.
Iván Rojas, exdirector nacional de la Fuerza
Especial de Lucha Contra el Crimen, es
el segundo policía con acusación para juicio por el caso motín que lleva
adelante el sistema disciplinario de la entidad verde olivo. El primer policía
con acusación por ese caso es un suboficial, cuyo juicio oral fue pospuesto
para el 28 de mayo. La acusación de la Fiscalía Policial contra Rojas ya fue
notificada a su defensa legal, confirmó a Erbol
el abogado del exjefe policial, Alberto Morales.
El proyecto de ley pretende modificar el
numeral 10 del Art. 14 de la Ley 101. La actual redacción dice: “Instigar o
liderar motines, huelgas, suspensión o interrupción del servicio, como actos de
protestas o medidas de presión”. Se pretende modificar con el siguiente texto:
“Instigar o liderar motines, huelgas, suspensión o interrupción del servicio
como actos de protestas o medidas de presión y que producto de los mismos se
interrumpa el gobierno legalmente y democráticamente constituido, dejando en
estado vulnerable a la Instituciones del Estado”.
Céspedes afirmó que la modificación de la norma
es para que los policías cumplan con la Constitución y “no vuelva a suceder lo
que sucedió” en noviembre de 2019, cuando Evo Morales renunció, tres días
después del inicio del motín policial en Cochabamba y luego se extendió a
algunas capitales de departamento.
Alberto Astorga, diputado de Comunidad
Ciudadana, afirmó ayer que el
oficialismo pretende “sentar la mano” a los policías. “El proyecto de ley va
casado con la mentira del ‘golpe de Estado’; lo que quiere el Gobierno y el
diputado que presenta el proyecto de ley es sentar la mano a la gente que ha
participado en las protestas del 2019, a los policías que se han acuartelado en
2019 y eso no lo vamos a permitir,
generará un malestar”. Afirmó que con la modificación “creemos que el
MAS continúa con el falso debate del
‘golpe de Estado’, está presentando proyecto de ley para perseguir no sólo a
(la expresidenta Jeanine) Añez, opositores y ahora también quiere perseguir a
los policías”.
El comandante general de la Policía Boliviana,
Jhonny Aguilera, respaldó la reforma de la Ley 101 porque supuestamente es híbrida. “Nosotros creemos que la Ley 101
tiene que sufrir una serie de transformaciones, pues desde nuestra perspectiva
es una ley híbrida que mezcla procesos administrativos, penales, judiciales,
etc.”.
El jefe policial aseguró que “lamentablemente el índice de
eficiencia que tiene esta norma (101) se traduce desde la perspectiva de la
población en un sentimiento de impunidad;
por eso estamos conscientes que la reforma tiene que pasar (porque) no
sólo garantiza que el talento humano de la Policía (se someta) a un proceso
justo (sino) que la ciudadanía pueda visibilizar en un futuro una sanción”.
Notifican a la sargento Cecilia Calani por caso motín en Sucre
La sargento Cecilia Calani, exdirigente de la
Asociación Nacional de Suboficiales, Sargentos, Clases y Policías (Anssclapol),
fue notificada el martes en la plazuela Huallpa Rimachi, cuando hacía pasear a
su perro, en su día de descanso, según reporte de Correo del Sur.
La policía enfrenta al menos cinco procesos
disciplinarios por faltas graves y gravísimas ante un tribunal interno porque
supuestamente lideró el amotinamiento en noviembre de 2019. El último de los
procesos se tramita en la Fiscalía Policial del Comando Departamental de
Chuquisaca.
Recordó que desde 2019 enfrenta procesos
disciplinarios por las declaraciones que hizo a los medios de comunicación y
que en ningún momento llamó a la convulsión social sino a la pacificación. “Lo
único que hice es evitar que quemen mi institución, las familias
y las casas de los policías porque había amenazas de los manifestantes”.
El comandante general de la Policía Boliviana,
Jhonny Aguilera, dispuso el cambio de destinos del presidente del Tribunal
Disciplinario de esa institución, Víctor Hugo Soria, y del fiscal departamental
policial de La Paz, Justiniano Álvarez.
Las representantes de esposas de
policías en Sucre, Cochabamba, Santa Cruz y La Paz denuncian que se persigue a
uniformados para encubrir el robo de armas y la quema de unidades policiales
ese año, y así proteger a grupos
violentos que buscaban el enfrentamiento
con quienes denunciaban “fraude”.
Punto de vista
José Luis Santistevan, abogado constitucionalista
El MAS
quiere destruir la Policía
La Policía Boliviana tiene una misión
específica y está dentro de la estructura orgánica de la Constitución, es una
institución que forma parte medular de la estructura del Estado, es una de las
instituciones más antiguas (1826), tiene como misión fundamental la defensa de
la sociedad, la conservación del orden público y el cumplimiento de las leyes.
La Policía representa la seguridad de los
ciudadanos, es una institución orgánica que debe respetarse en su
institucionalidad; de ahí ningún parlamentario puede proponer leyes que destruyan
la institucionalidad de la Policía. Al proponer este tipo de leyes, que son
coyunturales y con fines políticos, lo que se hace es continuar destruyendo la
institucionalidad del Estado así como ha destruido la Procuraduría, la
Defensoría del Pueblo, el Poder Judicial, eso es lo que han hecho los
parlamentarios en 14 años. Ahora quieren destruir la Policía, quieren dictar
normas para controlar la Policía, solamente para proteger un poder político; es
una actitud innoble, es una actitud destructiva de la institucionalidad de los
órganos públicos.
La Policía es para los 11 millones de
bolivianos y no para un partido político que no hace más que destruir instituciones públicas que son medulares para
el funcionamiento del Estado.
Los
políticos deben respetar la institucionalidad de la Policía. El MAS con Evo
Morales aplaudió que la Policía se hubiera amotinado en febrero de 2003 contra
Goni y en octubre de 2003 la Policía se repliega y no reprime al pueblo y
entonces Evo Morales alaba la conducta policial; ahora hablan que la Policía no
les sirve. Es una acción vengativa, pero no mide las consecuencias de la acción
vengativa porque destruirá un órgano
del Estado y para justificar que hubo
“golpe”.



