- BRÚJULA DIGITAL - Doria Medina anuncia que formalizará su alianza política con el presidente Paz
- EJU TV - Procesarán por falsedad material y uso de instrumento falsificado a partidos que anotaron a militantes sin consentimiento
- Brújula Digital - Democracia enferma - César Rojas Ríos
- VISION 360 - Alto dirigente de los choferes salta a la política y va como candidato a concejal en listas del presidente del Concejo
- Correo del Sur - En Sucre hubo 13 alcaldes en lo que va del siglo XXI
- Correo del Sur - TED Santa Cruz cancela personerías de SOL y ASIP e inhabilita 254 candidaturas
- EJU TV - A solo 19 días de los comicios, con 87 municipios y más de 2 millones de votantes, La Paz no tiene vocales electorales
- Sumando Voces - A solo 19 días de los comicios, con 87 municipios y más de 2 millones de votantes, La Paz no tiene vocales electorales
- UNITEL - Concejo Municipal designa a René Mamani como nuevo alcalde de Potosí
- El Deber - El TED cancela las siglas de SOL y ASIP; 245 candidatos quedan fuera de carrera
Medio: Jornada
Fecha de la publicación: jueves 13 de mayo de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
Dirección Web: Visitar Sitio Web
Lead
Contenido
La polémica entre el Movimiento al Socialismo (MAS) y la
oposición en torno a la crisis social y política que vivió el país en 2019 se
mantiene dos meses después del encarcelamiento de la expresidenta interina
Jeanine Áñez investigada por esos sucesos.
Áñez y dos de sus exministros están en prisión desde marzo
pasado por el caso llamado «golpe de Estado», que se inició a instancias de una
denuncia de una exparlamentaria del MAS sobre la crisis de 2019.
El Gobierno de Luis Arce ha presentado ante la Fiscalía
cuatro «proposiciones acusatorias» contra la exmandataria transitoria por
acciones que asumió durante su Gobierno y que podrían derivar en juicios de
responsabilidades ante el Parlamento.
A estos procesos se suma otro iniciado por el titular del
Senado, el oficialista Andrónico Rodríguez, acusándola de haber asumido de
forma supuestamente irregular la presidencia del Senado en 2019, un caso que la
Fiscalía admitió recientemente.
Las polémicas por la salud de la exmandataria han sido
constantes, ya que por un lado su familia ha denunciado varias veces las trabas
que deben enfrentar sus médicos para asistirla en prisión por los problemas de
hipertensión que padece y una enfermedad renal por la cual se pidió nuevamente
su traslado a una clínica, lo que no se dio.
Por contra, el oficialismo y el Gobierno de Luis Arce
rechazan estas denuncias y aseguran que la expresidenta goza de supuestos
privilegios en prisión.
El mismo presidente Arce aseguró en una reciente entrevista
con los medios estatales que hay una «doble moral» y una «posición de
victimización» porque fueron las autoridades del Gobierno transitorio quienes
«violaron los derechos humanos y los debidos procesos», además de abusar «del poder».
Arce sostuvo que su Gobierno «ha respetado el debido
proceso, los derechos humanos» y que incluso algunos les han dicho que «ya
parecen privilegios en lugar de respeto de derechos humanos».
El mandatario manifestó que su Administración ha tratado de
mostrar que se le debe «tratar como gente pese a lo que haya hecho, merece un
juicio responsable, que se respeten los debidos procesos, que se defienda»,
aunque insistió en pedir «que no se victimicen».
El diputado de la fuerza opositora Comunidad Ciudadana
Carlos Alarcón dijo a Efe que en este caso específico Áñez es una «presa
política» que es usada por el MAS como «trofeo de guerra» y que ella, sus
exministros y los oficiales militares y policiales incluidos en el proceso
deberían ser liberados porque el proceso «es una aberración jurídica».
Para Alarcón, el nuevo proceso en su contra tiene como
objetivo lograr otra detención preventiva para mantener a la expresidenta en
prisión.
«Este es el nivel de iniquidad al que está llegando el
sistema de Fiscalía y de justicia penal y que prácticamente nos pone a todos
como se decía antes en épocas de la dictadura con el testamento bajo el brazo»,
lamentó Alarcón.
¿Sucesión o golpe?
A Jeanine Áñez se le acusa de «sedición y terrorismo» por la
crisis de 2019 que para el MAS fue un golpe de Estado contra el entonces
presidente Evo Morales.
Morales renunció a la Presidencia el 10 de noviembre de 2019
denunciando que fue forzado por un supuesto golpe de Estado, en medio de
protestas ciudadanas y denuncias de un presunto fraude electoral a su favor en
los fallidos comicios de octubre de ese año, luego anulados.
Bolivia estuvo sumida en un vacío de poder durante dos días,
ya que con Morales también renunciaron todos los que constitucionalmente podían
sucederle, hasta que Áñez, entonces segunda vicepresidenta del Senado, asumió
la Presidencia interina tras activar un mecanismo de sucesión que contó con el
visto bueno del Tribunal Constitucional.
La polémica sobre la crisis de 2019 se ha reavivado tras
conocerse un informe enviado por el procurador general del Estado, Wilfredo
Chávez, a la alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle
Bachelet, en el que el funcionario insiste en que hubo un «golpe de Estado» y no
una sucesión constitucional.
En el citado informe, Chávez, que fue abogado de Evo
Morales, niega las renuncias de quienes podían suceder al exmandatario por lo
que, a su juicio, no hubo una «vacancia en el poder».
Alarcón consideró que ese informe «es un acto meramente
privado, excediendo y abusando funciones del procurador», por lo que no debería
tener «valor de Estado» ni considerarse oficial.
«La Procuraduría General del Estado tiene como única misión
constitucional proteger no los intereses de un exgobernante, sino los intereses
del propio Estado y del país cuando tiene que enfrentar litigios económicos
tanto en el ámbito internacional como el interno», sostuvo.



