Medio: Correo del Sur
Fecha de la publicación: lunes 10 de mayo de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
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En el reporte sobre el "desarrollo de las protestas y
otras situaciones de tensión, tras las elecciones generales del 20 de octubre
de 2019", que presentó el Gobierno a la oficina de la Alta Comisionada de
Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet existen al menos
siete omisiones y contradicciones sobre lo ocurrido en el país.
La Procuraduría General del Estado se encargó de enviar el
legajo documental a Ginebra (Suiza), a finales de abril para atender un
requerimiento solicitado en 2020, por el organismo internacional, durante el
gobierno de Jeanine Áñez.
El primer hecho que no menciona el informe es la causa y
quién ordenó la paralización del sistema de Transmisión de Resultados
Electorales Preliminares (TREP) que estaba usando el Tribunal Supremo Electoral
(TSE) para conocer los resultados oficiales de la jornada de votación del 20 de
octubre.
"La jornada de las elecciones se desarrollaron con
total normalidad. A las 19.40 se paralizó el sistema del TREP que era un
sistema de conteo de resultados no oficiales ni vinculantes (...) esto generó
malestar, no obstante días previos el TSE dijo que el sistema arrojaría datos
al 80% hasta las 20.00, no obstante llegó al 83%", dice el párrafo 21 del
informe.
Según las investigaciones que hizo el Ministerio Público, la
exvocal del TSE y delegada presidencial, Lucy Cruz, ordenó la suspensión del
sistema y el corte de energía del edificio principal del Servicio de Registro
Cívico (Serecí) donde se encontraba el servidor que recibía la información.
La segunda omisión en el informe es que el MAS movilizó a
sus aliados para contrarrestar las medidas de presión de los cívicos y
ciudadanos que rechazaban el fraude electoral.
Incluso, los trabajadores mineros y ponchos rojos cercaron
plaza Murillo para evitar que los manifestantes intenten ingresar. Estos
estaban resguardados por los policías que usaron agentes químicos de forma abusiva para dispersar a los
movilizados.
El 31 de octubre, durante un enfrentamiento en Montero, se
registró el deceso de Mario Salvatierra y Marcelo Terrazas miembros del Comité
Cívico de esa región. Ambos fallecieron por impacto a de arma de fuego.
El 10 de noviembre, una caravana de personas que se
trasladaban desde Oruro y Potosí hacia La Paz para reforzar las movilizaciones,
fueron emboscados por partidarios del MAS en la carretera a Oruro a la altura
de Vila Vila. De este hecho varios resultaron heridos.
Otra de las contradicciones que incurre el Gobierno, es que
la presidenta del Senado, Adriana Salvatierra, y el titular de Diputados,
Víctor Borda, renunciaron a sus cargos bajo presión de los opositores. Borda
dimitió tras informar que su hermano había sido secuestrado; mientras que
Salvatierra reconoció el 20 de enero que su renuncia fue consensuada con la
cúpula del MAS.
"Mi renuncia a
la presidencia de la Cámara de Senadores no se debió a motivos personales, sino
a razones políticas. Esta decisión fue asumida de forma conjunta con el
presidente Evo Morales, con el vicepresidente Álvaro García Linera",
señaló entonces Salvatierra.
Además, afirman que Milton Barón era primer vicepresidente
del Senado y que también fue obligado a renunciar; sin embargo, cabe recordar
que ese cargo era ocupado por Rubén Medinaceli que dimitió a su curul.
A la vez, asegura que un grupo de policías ingresó a la
fuerza a Palacio de Gobierno y quemó la wiphala.
“Cómplices”
Por otra parte, el documento señala que todos los
acontecimientos que se produjeron en el país "permiten asegurar que el
golpe de Estado en Bolivia fue organizado, planificado y ejecutado por los
comités cívicos, a la cabeza de Luis Fernando Camacho, por policías militares y
la Iglesia Católica".
La Iglesia católica, junto a la Unión Europea propiciaron en
2019 una mesa de diálogo para pacificar el país; instancia de la que
participaron Salvatierra, la exdiputada Susana Rivero y Teresa Morales.
El expresidente Evo Morales, en una entrevista en Kawsachun
Coca, acusó a la Unión Europea de participar del supuesto golpe de estado y
defender a aquellos que propiciaron la interrupción de su mandato.



