Medio: Página Siete
Fecha de la publicación: lunes 03 de mayo de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
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La designación de Héctor Arce como embajador de Bolivia ante la Organización de Estados Americanos (OEA) busca impulsar la narrativa del supuesto “golpe de Estado” en 2019, coincidieron este lunes los analistas políticos Carlos Cordero y Ludwing Valverde. Opinaron además que se intentará limpiar la imagen del expresidente Evo Morales.
Durante la mañana, el diputado del Movimiento al Socialismo (MAS) Juanito Angulo informó que el presidente Luis Arce designó al exministro como representante del país ante el organismo internacional. Aseguró que con este nombramiento se garantizarán los “derechos fundamentales” del Estado.
Al respecto, Cordero opinó que desde el MAS ya se trabaja para proyectar a Morales rumbo a los comicios presidenciales de 2025 y que con Arce se continuará trabajando en negar que hubo un fraude electoral hace dos años.
“Se reforzará la narrativa de que en Bolivia hubo un golpe de Estado, por otro lado se tratará de eliminar los hechos reales como desconocimiento de los resultados del referéndum del 21 de febrero del 2016, por parte de Evo Morales. (...) Con cinco años de distancia se prepara la candidatura de Evo Morales y para eso se trata de limpiar su imágen, en el sentido de que no hizo el fraude electoral”, indicó.
Valverde reforzó esta idea y explicó que el partido de gobierno está en una campaña nacional e internacional para posicionar la idea de que no hubo manipulación de las elecciones del 2019. Explicó que la estrategia apunta a desprestigiar la auditoría de la OEA, que demostró que existieron irregularidades en el proceso electoral mencionado.
“¿Cómo se posesiona una idea en política? Cuando se comunica en el imaginario social una idea, y esa idea, como es repetida frecuentemente, se asume como verdad, es la estrategia que el MAS está utilizando a nivel nacional e internacional. Se trata de posicionar que en 2019 hubo un golpe de Estado y no un fraude; se intenta ocultar que lo que pasó en 2019 fue un proceso de acumulación que vino desde el año 2016”, puntualizó.
Los analistas explicaron que además otra clara muestra del intento de reforzar la idea del “golpe de Estado” es la posesión de Dina Chuquimia como vocal del Tribunal Supremo Electoral (TSE). Opinaron que de esta manera se pretende dejar el camino “expedito” para que el líder del partido azul se postule en 2025 y logre apoyo de la población.



