Medio: El País
Fecha de la publicación: miércoles 28 de abril de 2021
Categoría: Procesos electorales
Subcategoría: Elecciones subnacionales
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El Tribunal Electoral Departamental cumplió el lunes con el acto protocolar de la entrega de credenciales a las autoridades municipales electas, un acto que bien se podía haber ahorrado por las recomendaciones de la pandemia, o que al menos debía haber sido más austero – hubo hasta barras jaleando a los posesionados – pero que de alguna forma ha servido para marcar presencia.
La foto de los 11 alcaldes electos en el departamento es en sí misma historia política contemporánea y no solo de Tarija, sino del país. Allí en primera fila se sentaron pesos pesados como Rubén Vaca y Carlos Brú, que recuperaron el sillón municipal de Villa Montes y Yacuiba respectivamente después de seis años de travesía en el desierto – en la Trinacional del Pilcomayo uno y como viceministro de Defensa Civil o Cónsul en Salta el otro – tras haber abrazado el MAS en 2010. Allí estaba también Ermás Pérez, que recupera Caraparí o Teodoro Suruguay, que vuelve a tomar las riendas de Entre Ríos para completar 20 años de alcalde tras un impase de cinco.
En la sala también estaba Sara Armella, genuina representante del MAS Tarija de la zona alta y que alguna vez sonó como candidata a la Gobernación de Tarija pero que se ha tenido que contentar con la alcaldía de El Puente, Asunción Ramos, que gobernará San Lorenzo, o Irineo Flores, a quien le aguarda el Bermejo más golpeado, o Agustín Casazola que asume Yunchará.
Son los alcaldes los que tienen las competencias más importantes para garantizar la atención de emergencia, y también los llamados a visibilizar los problemas
También estaba allí Javier Lazcano, que toma el bastón de mando de Uriondo saltando desde la iniciativa productiva, mientras que la nómina de alcaldes bien curtidos la completan William Guerrero – ex presidente de la Asamblea Departamental – en Padcaya y, sobre todo, Johnny Torres, con una nítida carrera política a sus espaldas en la que ha sido diputado, asambleísta y subgobernador de Cercado para ir entrenando capacidades ejecutivas.
Lo cierto es que la crisis económica en la que el mundo entero se encuentra inmersa por los efectos del coronavirus, más temprano que tarde se convertirá en una crisis social de dimensiones desconocidas y que acabará golpeando a las familias, probablemente a todas y no solo a las más desfavorecidas. En esas, son los alcaldes los que tienen las competencias más importantes para garantizar la atención de emergencia, y también los llamados a visibilizar los problemas para que se tomen las medidas oportunas.
La legislatura que nace tiene características peculiares y diferentes a las que hemos visto arrancar en el pasado reciente. Esta vez los alcaldes no van a encontrar subgobernadores – afines o no – tratando de polarizar con el Gobernador o con el alcalde, sino que son ellos los llamados a poner sobre la mesa las prioridades para buscar salidas concertadas a los problemas.
La población ha hablado y ha dejado en manos de políticos experimentados la gestión inmediata, una gestión que promete ser compleja y que requerirá de habilidad, pero, sobre todo, de resultados. Del éxito de los alcaldes depende en gran medida el éxito de Tarija como departamento y como proyecto autónomo, y en esas, todos debemos arrimar el hombro.



