Medio: El Día
Fecha de la publicación: miércoles 14 de abril de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
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El MAS tiene una estrategia repugnante para llegar y mantenerse en el poder. Toda Bolivia conoce los despreciables sucesos a los que apeló antes y después de sus 14 años de gobierno. Y ahora repite lo mismo de manera chapucera como es su costumbre. Mi compadre Choque dice que no es “de manera chapucera”, el dice que es “de manera cínica” y a modo de infundir temor y miedo. Miedo a que te amenacen, agarren, te peguen, te dejen sin trabajo, te encarcelen, no te vacunen o te veas forzado a escapar de tu país. O, más grave aún, que te “liquiden”. Aún no hay culpables presos, por ejemplo, de los asesinos de los esposos Andrade, de Christian Urresti, de los muertos en Chaparina… en fin.
Lo repugnante es que te digan que son los únicos que garantizan paz, porque claro, con ellos en el gobierno, ya no hay quién cree convulsión social, ya no hay quién bloquee, ni que marchen (bien pagados… con nuestro dinero) o que corran pidiendo “guerra civil”, que quemen los Puma Kataris o la casa de Waldo Albarracín y Casimira Lema (¿hay algún preso?). En otras palabras, ellos crean convulsión para hacer creer que son los salvadores de su propio desbarajuste. Mucho más se puede mencionar, muchísimo más…
¿No es repugnante que su jefe diga, sin ruborizarse (o no se le nota), que Arias, Camacho, Reyes Villa no serían alcaldes si el TSE los inhabilitaba? Es decir apelar a estrategias cubanas y venezolanas ¿para suprimir al oponente? ¿No es repugnante hacer política con las vacunas anti COVID descaradamente?
Si se analiza lo anterior, ¿qué de “reivindicatorio” tiene lo anteriormente escrito para los originarios que el MAS dice defender? Choquehuanca ha dicho que son “de la cultura del diálogo y no de la confrontación”, pero lo visto hasta ahora, nos consta todo lo contrario, porque lo que se ve es que son de la cultura de la violencia, confrontación y de la imposición. ¿Diálogo? ¡que es eso!
Una buena ley –y esto lo sabe cualquier buen jurista- debe emanar del pueblo, para hacer la vida más llevadera y segura, pero aquí, las leyes emanan del gobierno para amordazar al pueblo, para esclavizarlo y hacerlo más dócil.
Son orgullosos de aquello de “no seas flojo, ladrón y mentiroso”, sin saber que tales reglas fueron establecidas por el Virrey Pedro de la Gasca. (No hay cronista de la etapa prehispánica que mencione los tres enunciados como originarios de los incas); pero sin importar el origen, nos preguntamos ¿los siguen? Los aymaras e incas, tampoco tenían banderas, pero nos quieren imponer una que, por definición, no representa a todos los bolivianos. Bolivia nació mestiza y la mayoría del pueblo boliviano es mestizo. Nos quieren “indianizar” a todos, como dijo su pseudo-ideólogo. No lo van a conseguir, porque la tendencia demográfica latinoamericana es avanzar hacia el mestizaje, no hacia el indianismo. Igualmente, las costumbres culturales no retroceden, cambian, si, pero hacia adelante, no hacia atrás.
Pero finalmente descubierta la “estrategia” del MAS, lo único que ocurre es una especie de suicidio político que se hizo aparente en estas últimas elecciones subnacionales. Para su autocrítica (si la tienen) debía quedar establecido que la amenaza, la violencia y la imposición, si les funcionó en el pasado, ahora solo son “tiros por la culata”. Si no se dan cuenta, por ejemplo, que la amenaza de no vacunar a los ricos tarijeños y solo a los pobres, que “coordinar” solo con autoridades masistas y no con opositoras, de tener en prisión a la expresidente, de perseguir opositores, etc. les redituó una evidente derrota. Persistir en el error es condenarse irremediablemente a dispararse a los pies de manera permanente. En otras palabras insistir en la violencia, la imposición de ideales y símbolos extraños al sentir y vivir nacional, en admitir injerencia extrajera como la cubana y venezolana y además celebrarla, terminará por abrir los ojos de todo el pueblo, parte mayoritaria del cual ya que se dio cuenta que el MAS está jugando con el futuro de nuestros hijos y nietos.
Lo repugnante es que te digan que son los únicos que garantizan paz, porque claro, con ellos en el gobierno, ya no hay quién cree convulsión social, ya no hay quién bloquee, ni que marchen (bien pagados… con nuestro dinero) o que corran pidiendo “guerra civil”, que quemen los Puma Kataris o la casa de Waldo Albarracín y Casimira Lema (¿hay algún preso?). En otras palabras, ellos crean convulsión para hacer creer que son los salvadores de su propio desbarajuste. Mucho más se puede mencionar, muchísimo más…



