Medio: ANF
Fecha de la publicación: domingo 28 de marzo de 2021
Categoría: Procesos electorales
Subcategoría: Elecciones subnacionales
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En el diálogo sobre la participación política de las mujeres en los últimos años en el país, con énfasis en el proceso electoral para elegir a autoridades municipales y derpartamentales del 7 de marzo, se pudo advertir que si bien hay avances a nivel cuantitativo, por la presencia de más mujeres en el escenario político, aún falta mucho para ampliar su participación en espacios de decisión en el poder, en las estructuras partidarias y en el efectivo cumplimiento de la paridad y alternancia y no sólo por ser una formalidad para las elecciones.
Esas fueron algunas de las coincidencias en el conversatorio organizado por la Agencia de Noticias Fides (ANF), el pasado 20 de marzo, que contó con la participación de Jimena Costa, Fernanda San Martín y Bernarda Sanabria, con la conducción y moderación de Estefani Tapia y el director de ANF, P. Sergio Montes, sj
Fruto de este momento de reflexión se identificó una falta de compromiso de los Tribunales Electorales Departamentales (TED) y especialmente de las organizaciones políticas en el seguimiento y cumplimiento de la paridad y alternancia en las listas de candidaturas. Con muy poco tiempo antes de las elecciones se conocieron las listas paritarias finales que presentan a los y las candidatas, lo cual debería alarmar, pues se trata de un requisito básico establecido en la normativa electoral y respecto del cual el Órgano Electoral no ha estado tan atento como en pasadas elecciones.
En cuanto al rol de los partidos políticos, las participantes coincidieron en que continúan siendo estructuras patriarcales, cuyas cúpulas dirigidas en su totalidad por varones que solo toman en cuenta a las mujeres para rellenar las listas, sin promover una participación real y efectiva.
Además, las mujeres que logran llegar a las esferas de poder son relegadas a las comisiones que son estereotipadas para mujeres, que tienen que ver con temas de política social, y que tienen una incidencia menor en la centralidad del quehacer público. Hay una falta de voluntad para incluir mujeres que tengan un rol preponderante dentro de la vida política del país y de las organizaciones.
“Si estas maquinarias electorales no cumplen ni siquiera con tener una ideología, formar cuadros, tener un proceso democrático interno, que es lo mínimo que se necesita para llamarse partido, menos van a cumplir con el tema de género” señaló San Martin, quien fue diputada en la anterior Asamblea Legislativa Plurinacional.
Por otra parte, para Jimena Costa, también ex diputada y politóloga, si bien es importante promover la participación de mujeres en espacios políticos de decisión, éstas deben llevar consigo una agenda específica para avanzar en los derechos por la igualdad de género, más allá del partido al que pertenece, contar con una agenda de las mujeres.
Costa afirmó que hitos como la Ley Nº 243 (sobre acoso y violencia política) y la Ley de Organizaciones Políticas no hubieran sido posibles si no se hubiera antepuesto la agenda de mujeres por encima de las agendas partidarias, tanto de las representantes del MAS como de la oposición.
“Se actuó de manera conjunta pues de nada sirve que sean más mujeres en instancias de representación si no tienen conciencia de lo que implica, de una convicción y un compromiso de lo que se puede lograr si van todas en una misma dirección para ayudar a que todas las millones de bolivianas vivan mejor y sin violencia”, senaló Costa.
Por otra parte, San Martin remarcó que en otros proyectos normativos como la Ley de Paridad y Alternancia para el binomio presidencial, que representaban una amenaza a las cúpulas partidarias con el binomio Evo Morales y Álvaro García en el oficialismo, y lo que en ese momento parecía configurarse como el binomio Carlos Mesa y Oscar Ortiz en la oposición, fue duramente criticada por muchas representantes de ambas posiciones políticas, que defendieron a ultranza una estructura patriarcal y machista.
En este contexto, para Sanabria, es de gran importancia la articulación de mujeres electas y candidatas con organizaciones de mujeres y colectivos feministas para construir una agenda política conjunta.
“Frente a un sistema patriarcal, normas patriarcales y personas que manejan la justicia desde esa misma perspectiva se debería empezar a plantear espacios de diálogo y una lógica sonora, que vaya mucho más allá de un partido político y que apunte al ejercicio pleno de los derechos políticos como mujeres desde diferentes ámbitos” afirmó Sanabria.
Finalmente se mencionaron los casos de violencia y acoso político a mujeres como un atentado a la democracia que muy frecuentemente quedan impunes.
En tal sentido, indican las participantes del conversatorio, al existir una marginalización de todo aquello que no esté en las capitales del eje central, son las concejalas o alcaldesas del resto del país y especialmente del área rural, quienes sufren más por estos atentados que vienen no sólo de los partidos políticos sino en algunos casos de sus propias comunidades.
“Aquellas mujeres no tienen la misma cobertura y visibilidad que las senadoras o diputadas que tienen la posibilidad de salir a la plaza Murillo y denunciar a los medios el acoso que sufren para que se entere todo el país. Pero ¿qué hace una concejala en el área rural cuando le impiden inscribir a sus hijos al colegio? ¿cuando le expulsan de la comunidad?” señaló Costa.
ANF desarrolla desde hace cinco años atrás una serie de espacios de diálogo, análisis, reflexión y construcción de propuestas para profundizar temas en torno a la democracia, los derechos humanos y de la naturaleza, la justicia, la equidad de género y la participación de jóvenes y mujeres en política -entre otros-, con el fin de construir un sociedad más justa, solidaria y democrática.



