Medio: Ahora el Pueblo
Fecha de la publicación: viernes 26 de marzo de 2021
Categoría: Procesos electorales
Subcategoría: Elecciones subnacionales
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En los últimos días y después de los resultados electorales de las subnacionales, los miembros de los comités cívicos de Santa Cruz, Cochabamba y Beni hicieron bastante ruido, pero no lograron su objetivo de unir a los políticos opositores.
En principio, el presidente del Comité Cívico de Santa Cruz, Rómulo Calvo, intentó bajo el influjo de Luis Fernando Camacho iniciar una movilización nacional para enfrentar al Gobierno central y al Movimiento Al Socialismo con la ayuda de los alcaldes electos en las subnacionales.
Dicha cruzada no tuvo efecto, ya que los ganadores, tanto de municipios como gobernaciones, decidieron de manera particular rechazar la invitación a la cumbre política de opositores.
La furia de Calvo determinó que salga y critique a la clase política por su decisión de no reunirse con los cívicos de Santa Cruz, lo que demuestra la nula convocatoria que tiene en el territorio nacional.
Tras las aprehensiones de la exsenadora Jeanine Añez, de los exministros de gobierno de facto, Álvaro Coímbra y Rodrigo Guzmán, respectivamente, los miembros de este comité caracterizaron el hecho como persecución política y advirtieron que no permitirían más detenciones; pero todas esas amenazas cayeron en saco roto por falta de apoyo de sus propias bases.
Es evidente que la credibilidad de los cívicos cayó drásticamente con relación a octubre y noviembre de 2019. La gente en Santa Cruz ya no confía en ellos, los políticos no acuden a sus reuniones y prefieren guardar distancia porque saben que un distanciamiento del Gobierno puede perjudicar sus gestiones.
Además, los resultados de la última contienda electoral muestran que la musculatura del Movimiento Al Socialismo aumentó más de lo que ya tenía.
Una vez más, este comité y los otros del interior no tienen la fuerza y la credibilidad necesaria para ser interlocutores válidos de la oposición. Periodistas y analistas coinciden en señalar que ni el Comité Cívico de Santa Cruz, de Cochabamba o de La Paz tienen la convocatoria necesaria para aglutinar a las fuerzas políticas de la derecha. Lo peor es que tampoco tienen forma de salir del meollo en el que se metieron.
No hay un solo candidato electo de las subnacionales que quiera reunirse con ellos, por lo que recurrieron a los candidatos opositores que terciarán en la segunda vuelta de las gobernaciones. En esta instancia apuestan a la derrota del MAS.
Para el presidente del Comité Cívico de Santa Cruz, Rómulo Calvo, sus palabras le jugaron en contra, en 2019 se expresó con términos ofensivos y discriminatorios contra la gente de occidente, los trató de “bestias”. En política nada es gratis, tarde o temprano te pasan la factura. Para ilustrar esta apreciación, la alcaldesa electa de El Alto, quien obtuvo el mayor porcentaje de votación, manifestó su rechazo a la convocatoria del directivo cruceño porque ideológicamente no puede reunirse con un personaje que no respeta a su pueblo.
En estos días se demostró que los cívicos cruceños no tienen la fuerza ni el poder de credibilidad para movilizar a las provincias de su departamento, su influencia disminuyó notablemente y están a punto de quedarse sin palestra política. Hoy, los movimientos sociales son la verdadera fuerza en el país.



