Medio: Opinión
Fecha de la publicación: jueves 25 de marzo de 2021
Categoría: Procesos electorales
Subcategoría: Elecciones subnacionales
Dirección Web: Visitar Sitio Web
Lead
Contenido
Inestabilidad e incertidumbre caracterizaron a los últimos años de la gestión del ahora exalcalde José María Leyes, quien aún tiene sobre sus espaldas varios procesos pendientes, uno de los más publicitados el de la compra de las mochilas escolares con presunto sobreprecio.
A la cabeza de la Alcaldía de Cochabamba estuvieron en los últimos meses, en una suerte de turnos, el alcalde electo José María Leyes, y el suplente temporal, Iván Tellería, quienes mantuvieron una pulseta para ver quién se quedaba, finalmente, en la silla edil para concluir, pero no con broche de oro, una gestión marcada por la incertidumbre.
Lo lamentable es que esta pugna por el poder en la Alcaldía de Cochabamba, que se ahondó desde 2018, perjudicó sobremanera al municipio, porque no se pudieron avanzar con normalidad en los proyectos planificados y tampoco se lograron resolver completamente temas sensibles como del botadero de K’ara K’ara y la carencia de servicios básicos que aún afecta a sectores grandes de la población.
A poco más de un mes para que asuma la nueva autoridad municipal, en este caso Manfred Reyes Villa, de Súmate, Leyes, quien acudió a todas las instancias de la justicia para seguir en el cargo, incluso después de haber permanecido recluido en la cárcel, decidió dar marcha atrás y presentó su renuncia irrevocable a la Alcaldía.
Durante los últimos meses, una pregunta que se escuchó insistentemente en medio de los corrillos es cuál era el motivo para que dos personas se disputasen por quedarse en la silla edil, si había intereses económicos de por medio o querían ocultar deslices de sus gestiones.
Leyes, tras presentar su renuncia irrevocable, afirmó que la “angurria de poder” provocó una cacería en contra de su persona, que impidió el normal desarrollo de su gestión.
Los problemas legales de Leyes comenzaron en 2018 cuando la concejala Rocío Molina, del MAS, denunció presuntas irregularidades en la compra de mochilas escolares. Esa misma fecha empezaron las dificultades para el municipio.
Y si bien la gestión está a punto de concluir, el alcalde que va a encarar la recta final debe trabajar para recuperar el tiempo perdido, o por lo menos para alistar un proceso de transición sin sobresaltos.
Lo que se espera de aquí en adelante es que la autoridad trabaje en los proyectos más urgentes para el municipio, uno de ellos el cierre técnico de K’ara K’ara y la instalación de un nuevo relleno sanitario.
El nuevo alcalde tendrá que asegurar la gobernanza en el municipio para cumplir las promesas que hizo durante la campaña electoral, con el fin de concluir los proyectos pendientes y encarar las nuevas obras, para que Cochabamba recupere su sitial en el contexto nacional.



