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Medio: Nuevo Sur
Fecha de la publicación: lunes 23 de noviembre de 2020
Categoría: Procesos electorales
Subcategoría: Elecciones subnacionales
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En esta columna se dijo que los políticos contrarios al MAS, sin excepción alguna, en la elección del 18 de octubre y todo el proceso que le precedió, se aplazaron rotundamente porque no supieron ver más allá de sus narices y fundamentalmente no supieron estar a la altura de la historia de este país, y facilitaron el retorno del MAS al poder y pusieron en riesgo, como ahora mismo sucede en el parlamento nacional con los 2/3 de votos, la democracia en Bolivia.
Su miopía fue tal que fueron a la elección de octubre como si se tratara de una elección más como otras que se dieron hasta entonces, con el criterio de “fiesta democrática”, cuando se trataba en el fondo, de una lucha por la democracia que requería el desprendimiento, dejar de lado las mezquindades y los intereses particulares y una retoma de la convicción democrática. Todos, queriéndolo o sin querer, entraron al juego del MAS y los resultados están a la vista, aun sabiendo la cooptación del Órgano electoral.
Lo más terrible es que aquello que se dio en lo nacional, está por repetirse en pequeño, en lo departamental y municipal. Hay un refrán que dice que errar es humano, sin embargo, cometer el mismo error dos veces, es estúpido. No quisiéramos creer que los políticos contrarios al MAS, estén en esa categoría a menos que estén actuando de esa manera, intencionadamente.
En lugar de buscar unidad, acuerdo, consenso, concertación con desprendimiento, sin mezquindades, para lograr un frente, un bloque o una estrategia conjunta, ya surgieron candidatos de antemano, dibujados con su propio lápiz con el criterio de que en democracia todos tienen derecho a participar, cuando el proceso político que vive Bolivia es de singular importancia y en el fondo se juega la vida democrática de los bolivianos para los próximos años.
Por más buenos planes, proyectos y diseños que presenten la infinidad de candidatos a la gobernación y municipios, no servirá de nada si no hay democracia, eso tendrían que saberlo los políticos, no es posible que no se percaten, a menos que sea eso precisamente lo que estén buscando.
Es improbable que cualquiera de los candidatos, oponentes al MAS, gane la elección a la gobernación y municipios si van dispersos y separados. Matemáticamente hablando es imposible, baste recordar que en la elección nacional en Tarija, Comunidad Ciudadana ganó con el 52%, el MAS logró 40%. Si van cada uno por su lado, alguno de los contrarios al MAS, ¿podrá, por sí solo, sacar más de ese 40%?. Difícil, imposible. Aun así, se hicieron candidatos.



