- La Voz de Tarija - TED Tarija espera resultado del amparo constitucional de Mario Cossío para definir impresión de papeletas electorales
- La Voz de Tarija - Primero Tarija propone crear «EMTATUR», una empresa público-privada que integrará a comerciantes, transportistas, bodegas y hoteles para impulsar el turismo todo el año
- El Potosí - Asamblea Legislativa elige a los seis nuevos vocales del TSE
- EJU TV - En medio de reclamos, TED La Paz llevó a cabo el sorteo para el debate
- Urgente BO - Candidatos refuerzan campañas en TikTok a menos de dos semanas para las subnacionales
- LA PALABRA DEL BENI - Partidos Políticos tienen hasta el 18 de marzo para reemplazar candidatos inhabilitados
- La Voz de Tarija - Gonzalo Ávila afirma que CDC no recibió invitación a debates del TED en medio de procesos de Mario Cossío
- La Voz de Tarija - José Yucra cuestiona campañas millonarias de Adrián Oliva y Mario Cossío en Tarija
- Correo del Sur - ¿Cómo serán los debates de los candidatos?
- Urgente BO - Con 95% de candidatos confirmados, hoy se sortea el orden de intervención para los debates
- Correo del Sur - El TED quiere entregar resultados a Sucre el 22
- LA PATRIA - TED Oruro recibe el último lote de material electoral
- El Deber - Presidente del TED: “Detectamos guerra sucia y puede haber una inhabilitación”
Medio: El País
Fecha de la publicación: sábado 14 de noviembre de 2020
Categoría: Organizaciones Políticas
Subcategoría: Renovación dirigencias
Dirección Web: Visitar Sitio Web
Lead
Contenido
Pero lo notable, y preocupante, es que (a partir de las primeras noticias que genera) viene en actitud de “Jefazo”, cuando lo que le correspondía era comportarse como un ciudadano más, y además como un ciudadano que tiene cuentas pendientes con la Justicia (no me voy a poner ahora a enumerar esas cuentas) y muchas más cuentas pendientes con el país (montón de millones que eran de todos los y las bolivianas y que se destinaron a obras suntuarias y absolutamente innecesarias (ahí están el Palacio de UNASUR y el museo de Orinoca, por citar sólo dos ejemplos). Por tanto Evo debía llegar calladito y discreto y dedicarse a cultivar en el Chapare lo que considere más rentable.
Sin embargo nada menos que su ex ministro Carlos Romero afirma que Evo viene a imponerle una dirección política al binomio elegido para gobernar. (Y por su parte el nuevo gobierno nombra Procurador General del Estado a un abogado de Evo).
Más aún, en su discurso ante multitud de seguidores que los aclamaban a él y a Alvaro García Linera, Evo tiró la línea política a seguir (incluyendo datos tan concretos —y tan injustificables— como el de la necesidad de interpelar a Salvador Romero).
No es de extrañar que mientras él se comporta así sus seguidores (los nuevos masistas que han sido nombrados en cargos de gobierno) no respetan la línea del presidente Luis Arce y se estén peleando por copar oficinas del Estado.
Evo es bienvenido al país, pero no para que se meta en responsabilidades de gobierno para las que nadie lo había reelegido, y más bien sí para que asuma la responsabilidad que le corresponde en los juicios que tenía pendientes (y en otros temas que también están pendientes, más allá de la Justicia, entre ellos las acusaciones de pedofilia).
Los compañeros a los que por mayoría absoluta hemos elegido para que nos gobiernen los próximos cinco años son Luis Arce y David Choquehuanca, y nadie tiene que meterse a darles instrucciones, tampoco Evo, y menos a título de máximo dirigente del MAS. Los que ahora mandan en Bolivia son el Presidente y el Vicepresidente, que hasta ahora se han mostrado con una actitud abierta, respetuosa y realmente democrática (el discurso de David Choquehuanca el pasado día 8 fue aplaudido y bienvenido a nivel nacional e internacional). Por supuesto todos y todas nos podemos comunicar con ellos, y expresarles tanto propuestas como análisis críticos. Evo también tiene ese derecho, pero no más que cualquier ciudadano, y con toda la prudencia que requiere su delicada situación.
En las últimas elecciones ha vuelto a dominar la convicción democrática de nuestra población, y tenemos que alegrarnos por ello, pero nadie puede sentirse dueño de esa convicción, ni siquiera Evo que en su momento sin duda fue el principal protagonista de esa convicción. Personalmente seguiré afirmando que el primer gobierno de Evo fue el mejor de nuestra historia, pero precisamente el hecho de que su segundo y tercer gobierno fueran una demostración de que “el poder crea daño cerebral” nos autoriza a reclamar que nadie se meta a ejercer una autoridad para la que ahora no ha sido elegido.
En todo caso confiamos en la capacidad y sentido de responsabilidad de Arce y Choquehuanca, y esperamos seguir viviendo en auténtica “demo-cracia”…
Pero lo notable, y preocupante, es que (a partir de las primeras noticias que genera) viene en actitud de “Jefazo”, cuando lo que le correspondía era comportarse como un ciudadano más, y además como un ciudadano que tiene cuentas pendientes con la Justicia (no me voy a poner ahora a enumerar esas cuentas) y muchas más cuentas pendientes con el país (montón de millones que eran de todos los y las bolivianas y que se destinaron a obras suntuarias y absolutamente innecesarias (ahí están el Palacio de UNASUR y el museo de Orinoca, por citar sólo dos ejemplos). Por tanto Evo debía llegar calladito y discreto y dedicarse a cultivar en el Chapare lo que considere más rentable.
Sin embargo nada menos que su ex ministro Carlos Romero afirma que Evo viene a imponerle una dirección política al binomio elegido para gobernar. (Y por su parte el nuevo gobierno nombra Procurador General del Estado a un abogado de Evo).
Más aún, en su discurso ante multitud de seguidores que los aclamaban a él y a Alvaro García Linera, Evo tiró la línea política a seguir (incluyendo datos tan concretos —y tan injustificables— como el de la necesidad de interpelar a Salvador Romero).
No es de extrañar que mientras él se comporta así sus seguidores (los nuevos masistas que han sido nombrados en cargos de gobierno) no respetan la línea del presidente Luis Arce y se estén peleando por copar oficinas del Estado.
Evo es bienvenido al país, pero no para que se meta en responsabilidades de gobierno para las que nadie lo había reelegido, y más bien sí para que asuma la responsabilidad que le corresponde en los juicios que tenía pendientes (y en otros temas que también están pendientes, más allá de la Justicia, entre ellos las acusaciones de pedofilia).
Los compañeros a los que por mayoría absoluta hemos elegido para que nos gobiernen los próximos cinco años son Luis Arce y David Choquehuanca, y nadie tiene que meterse a darles instrucciones, tampoco Evo, y menos a título de máximo dirigente del MAS. Los que ahora mandan en Bolivia son el Presidente y el Vicepresidente, que hasta ahora se han mostrado con una actitud abierta, respetuosa y realmente democrática (el discurso de David Choquehuanca el pasado día 8 fue aplaudido y bienvenido a nivel nacional e internacional). Por supuesto todos y todas nos podemos comunicar con ellos, y expresarles tanto propuestas como análisis críticos. Evo también tiene ese derecho, pero no más que cualquier ciudadano, y con toda la prudencia que requiere su delicada situación.
En las últimas elecciones ha vuelto a dominar la convicción democrática de nuestra población, y tenemos que alegrarnos por ello, pero nadie puede sentirse dueño de esa convicción, ni siquiera Evo que en su momento sin duda fue el principal protagonista de esa convicción. Personalmente seguiré afirmando que el primer gobierno de Evo fue el mejor de nuestra historia, pero precisamente el hecho de que su segundo y tercer gobierno fueran una demostración de que “el poder crea daño cerebral” nos autoriza a reclamar que nadie se meta a ejercer una autoridad para la que ahora no ha sido elegido.
En todo caso confiamos en la capacidad y sentido de responsabilidad de Arce y Choquehuanca, y esperamos seguir viviendo en auténtica “demo-cracia”…
Amén.



