“La población ha mostrado su descontento con la modificación de las reglas democráticas. Hemos tomado la medida de hacer un paro ante la negativa del gobierno de llamar a una auditoría al proceso electoral (…) Mantendremos las medidas que sean necesarias apegadas a la justicia nacional e internacional en coordinación con el movimiento cívico nacional para desenmascarar este nauseabundo fraude”, manifestó el presidente cívico Rómulo Calvo.
El dirigente calificó de exitosa la medida de protesta con la cual se pidió una auditoría a las elecciones generales y la restitución de los dos tercios en la Asamblea Legislativa. Al momento de agradecerle a la población su apoyo a la medida, también admitió que fue un perjuicio para los distintos sectores de la economía.
A lo largo de las dos jornadas se registraron enfrentamientos entre bloqueadores y mototaxistas que no estaban de acuerdo con la medida, el municipio de Warnes y en la zona del Plan 3.000 de la ciudad de Santa Cruz. En ambas situaciones tuvo que intervenir la Policía.
Calvo cerró el comunicado indicando que no los derrotaron sino que están “más firmes que nunca” para demostrar que hubo fraude el 18 de octubre.



