Medio: El Deber
Fecha de la publicación: miércoles 04 de noviembre de 2020
Categoría: Institucional
Subcategoría: Tribunal Supremo Electoral (TSE)
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"Está efectivamente descartada (una auditoría) porque el proceso electoral concluyó con la entrega del cómputo, con la entrega de las credenciales", señaló el presidente del TSE, pese a las demandas que hay por parte de sectores movilizados, entre los que se cuenta al Comité pro Santa Cruz y la Unión Juvenil Cruceñista.
Estos grupos exigen una auditoría a los resultados electorales, así como dejar sin efecto la posesión del nuevo presidente de Bolivia, Luis Arce, misma que está prevista para este domingo, 8 de noviembre.
Según la lectura de Romero, si las misiones de observación no tuvieran la certeza de que lo que sucedió el 18 de octubre en Bolivia ha sido limpio y correcto, no se hubieran pronunciado con la claridad y la firmeza que lo hicieron. A esto se suma que la propia Organización de Estados Americanos (OEA) presentará ante el Consejo Permanente su informe final sobre las elecciones generales en Bolivia.
Otro de los organismos que dio su visto bueno, de acuerdo al informe de Romero, fue el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Bolivia, que, a través de su cuenta de Twitter, respaldó el proceso electoral.
Este escenario, al que también se suman presidentes de estado y países que siguieron de cerca las elecciones, no es del agrado de diversas organizaciones cívicas y grupos denominados autoconvocados de La Paz, Cochabamba, Santa Cruz, Sucre, Tarija, Potosí, desde donde aseguran (aunque sin pruebas) que en las elecciones se registró un fraude y no aceptarían al MAS como ganador de los comicios generales.



