Medio: Nuevo Sur
Fecha de la publicación: sábado 24 de octubre de 2020
Categoría: Procesos electorales
Subcategoría: Elecciones nacionales
Dirección Web: Visitar Sitio Web
Lead
Contenido
Contra todo pronóstico y encuesta, el domingo a las doce de la noche, salía el resultado en “Boca de Urna” que daba a Luis Alberto Arce y David Choquehuanca, una victoria del 52%, arriba del candidato Carlos Diego Mesa con el 20.09%. Ciertamente muchos ya podían ver, días antes de la elección, una victoria del MAS pero muy apretada: todos estaban seguros de la segunda vuelta. Sin embargo, los resultados cantaron de forma diferente y el pueblo decidió dar una nueva oportunidad al partido azul. Como no podía ser de otra manera, comenzaron los anti-masistas a despotricar contra gil y mil, buscando culpables, tanto candidatos y asesores. Todos mostraron su ira contra el candidato Luis Fernando Camacho, pero ni es culpa de él ni de nadie en particular. Aunque se hubieran unido todos los candidatos, aunque se hubieran alineado los planetas y ni con los cuatro jinetes del Apocalipsis hubiesen ganado, porque Arce tiene el 52%, y aunque Mesa hubiese llegado al 49.9% no hubiese ganado, pues la ley manda que el candidato que obtiene el 50 + 1, es ganador. Otros políticos, más cobardes aún y llenos de resentimiento, quieren esperar los resultados oficiales, aunque ya saben por sus propias encuestas internas, que el Boca de Urna, no se ha equivocado. Pero son cobardes y malos perdedores, simplemente eso.
Sin embargo, la pregunta aquí es la siguiente: ¿Por qué ha ganado el MAS? No debemos olvidar que el pueblo es sabio y el partido azul no ha ganado por el voto de gente ignorante, Luis Alberto Arce ha ganado porque ha demostrado ser una persona tranquila y no un bravucón. Porque el MAS ha ofrecido su poderosa agenda hasta el 2025: porque tiene estructura a nivel nacional, porque ha dado a entender que ellos han cometido errores y tienen la intención de enmendarlos, y porque les interesa que la gente trabaje y tenga para comer. No digo que eso ellos vayan a cumplirlo, sino que su campaña fue de esa manera. Por otro lado, Sebastian Michel ha demostrado ser una eminencia en cuestiones sociopolíticas y económicas, ha sabido conducir y convencer al indeciso, de una manera convincente y sincera por lo que de lejos, es el mejor rostro de los representantes y voceros de los partidos políticos. Lastimosamente los anti-masistas, prefirieron gritar, vociferar y lanzar vituperios antes que proponer y proyectar una política de Estado y de Economía (da pena ver a lástima ver a seres humanos, a políticos como José Carlos Gutierrez de Creemos, que de político no tiene absolutamente nada, pero sí de payaso y ridículo que en vez de sumar, resta). El MAS ha ganado porque ha reconocido sus crasos y vergonzosos errores del pasado, porque se ha desprendido de Evo Morales que es el cáncer del partido y porque sus votantes son fieles. El MAS es lo que en su tiempo fue el MNR. El voto fiel de la gente ha hecho que Luis Arce vaya a ser siguiente presidente del Estado Plurinacional de Bolivia. Por su parte, la oposición ayudó mucho a la victoria del MAS. Se dedicó a insultar, se dedicó a sacar trapos sucios al sol de algunos masistas, se dedicó a condenar los 14 años, se obsesionó tanto con Evo, que terminó ayudando a la victoria azul. El declive de las fuerzas anti-masistas comenzó con el mediocre gobierno de Jeanine Añez y Murillo, con su postulación a la presidencia y sus casos de corrupción. Continuó con la floja campaña de Mesa, con las flácidas y hasta ridículas propuestas de los candidatos (excepto Chi). Finalmente, intentaron envenenar a la gente con los problemas personales de Evo Morales (contratando al mediocre de Estrambasaguas), y ésta fue la gota que hizo que la gente se canse del discurso y actuar vacío y que el Movimiento al Socialismo, resurja de las cenizas. Al final, nadie va a comer con que Evo esté o no en la cárcel. La gente olió el revanchismo, olió la guerra sucia y se desahogó en las urnas. Es la simple verdad, ¡los resultados lo cantan!
Muchos elevaron el grito al cielo y pidieron no olvidar los 14 años de abuso y poder, el fraude, el 21F, los tubos de oxígeno… Pero no debemos olvidar que el pueblo boliviano sabe perdonar (no olvidar) y sabe dar segundas oportunidades. No olvidemos que después de ser un dictador, Hugo Banzer volvió a tener la confianza y fue presidente democráticamente el 97. Lo mismo que Víctor Paz Estenssoro a quien el pueblo le dio 4 oportunidades, o el mismo Gonzalo Sánchez de Lozada. Y hay que valorar que la mayoría del pueblo boliviano es fiel. La fidelidad es algo ya olvidado por los muchos conciudadanos. Pero Bolivia es un pueblo fiel a quien le es amistoso, a quien le da dignidad y un mejor vivir. Todo eso nos indica el porqué de la victoria de Arce y Choquehuanca, duela a quien le duela. Y si los demás partidos no aprenden éstas cosas, el MAS puede quedarse mucho tiempo en el poder. Solo nos queda seguir trabajando, con esperanza y reconciliación. La superación personal no será a causa del MAS ni el éxito personal. Ni el Movimiento al Socialismo, ni Creemos ni Comunidad Ciudadana nos van a ayudar a superarnos, sino el trabajo personal, el esfuerzo propio y comunitario, van a sacar adelante a este maravilloso país.



