Medio: Los Tiempos
Fecha de la publicación: viernes 23 de octubre de 2020
Categoría: Procesos electorales
Subcategoría: Elecciones nacionales
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La cifra del 55% quedará como una marca, hasta ahora inexplicable, de lo sucedido. Una primera interpretación apunta al “miedo y a la inseguridad” que invade a mujeres y hombres, ricos y pobres, negros y blancos, dos conceptos que van juntos, la crisis es tal, expresada en la angustia que padecen las familias, “sin nadie en quién poder confiar” y para quienes el mal menor resultó siendo el MAS.
Lo cierto es que Luis Arce ganó por encima de Evo Morales, el nuevo futuro mandatario ha marcado las distancias: “Será bienvenido para colaborar, pero seré yo quien gobierne”, dijo, y en su comparecencia ante los medios está marcando hitos. “El Tipnis ha sido un error”, y esto que hace temblar “no está lejos una devaluación” y los expertos señalan el exceso de una burocracia crecida por el populismo evista, las subvenciones por el consumo de la gasolina y la subsistencia de “proyectos estatales deficitarios”.
Las reacciones del asilado en Buenos Aires: “dejaré gobernar a Luchín”, “me dedicaré a la agricultura”, aunque unos y otros reconocen que sigue siendo el jefe del MAS. Lo que nos recuerda la historia del MNR, Siles Zuazo presidente autor de la “estabilización monetaria” y Paz Estenssoro jefe del partido, por tanto, influyente en la toma de decisiones al punto que esta dicotomía partió en dos al mastodóntico MNR, esta primera división fue el comienzo del fin de la hegemonía emenerrista que pervivió 12 años con tres presidencias.
El futuro es incierto. Con una economía que se estrecha cada día. Con una desocupación en aumento, bajo el acoso del narcotráfico invisible, la corrupción imparable, un colectivo que se está acostumbrando a vivir de los “bonos” sin producir, ni aportar nada, sólo como factor de consumo. El empresariado está reclamando desde ahora “claras señales” de seguridad en la inversión y de cordura en el manejo financiero. La juventud exige empleo y claro apoyo al profesionalismo formado en las universidades. El anuncio de reanudar relaciones con Cuba, Venezuela y Nicaragua no es un buen augurio a las claras.



