Medio: Nuevo Sur
Fecha de la publicación: jueves 22 de octubre de 2020
Categoría: Procesos electorales
Subcategoría: Elecciones nacionales
Dirección Web: Visitar Sitio Web
Lead
Contenido
Las pasadas elecciones siguen latentes no solo porque continúa el cómputo de votos, hay un mar de emociones encontradas, en cada uno de los departamentos y las regiones entre sí, precisamente porque algunos apelaron al regionalismo y otros a los viejos resentimientos, como una estrategia que explica finalmente los resultados. Hace un año Marco Antonio Pumari le pedía a Edwin Rodríguez, que renunciara a su candidatura vicepresidencial, en aras de la unidad de la oposición y de los intereses potosinos, la respuesta en ese momento fue una dimisión inmediata, cuando en similares circunstancias al candidato de CREEMOS se le pidió lo mismo, la respuesta fue una negativa injustificada. Fue tonta la reacción al desafío del exlíder cívico, al enfrentar a sus detractores en la plaza de armas, su idea casi termina en un linchamiento y derivó en un triste espectáculo a causa de la indignación popular, precisamente porque en esa ciudad se rechazaba la posibilidad de que el M.A.S regrese al poder y los resultados electorales en la provincia Tomás Frías donde se encuentra esa capital, tras el recuento del 100 por ciento de las actas, establece que Comunidad Ciudadana obtuvo el 65,64 por ciento de los votos, mientras el Movimiento al Socialismo el 25,66 por ciento y Creemos el 5,30 por ciento, de forma que está claro que Pumari hizo abstracción de lo que sentía su gente. Existen realidades dentro de cada realidad, sentimientos que son diferentes entre el área urbana y el área rural, entre una ciudad y otra, por eso tiene su complejidad evaluar el mensaje de la ciudadanía al ser tan diverso y complejo, como lo es un país que se encuentra dividido por unos comicios, que se definieron en las dos últimas semanas de forma abrupta y en función del protagonismo que cobraron los argumentos extremos y las posturas irreflexivas. Existe por lo tanto un conflicto que dista de encontrar solución y plantea esperar unas semanas para comenzar a interpretar con cabeza fría, una coyuntura donde lo que importan son las emociones y en la que las razones no son útiles para explicar la mayoría de las contradicciones, por eso la frustración de quienes no quieren reconocer el resultado, es inaceptable mientras no existan hechos fehacientes y argumentos sólidos, precisamente porque quienes incitaron a las posiciones extremas como Luis Fernando Camacho, no tienen cómo explicar el rol funcional que tuvieron para con la estrategia de campaña del M.A.S. Es evidente que la falta de hidalguía y coherencia política, es respondida con la diatriba e incluso se arrojan tomates y huevos, ya que ante la objetividad de lo sucedido muchos han perdido la paciencia y otros obraron motivados por impulsos que no necesariamente responden a sus verdaderos deseos, por eso sobran la prepotencia y las actitudes poco democráticas y por eso más allá de la euforia o el desazón momentáneo, la victoria es pírrica y la derrota es relativa, mientras no se resuelvan los grandes problemas por los que atraviesan todos los departamentos. Luis Arce fue claro al señalar que le preocupa la situación de la economía, dentro de poco la gente volverá a preocuparse de la Pandemia y se tendrá que enfocar en la cotidianidad, sí no existe grandeza recíproca para enfrentar tales retos, será lo concreto aquello que nos de baños de realismo, pues tuvimos un año calamitoso y estamos bastante lejos de superarlo, finalmente para eso tienen mandato las autoridades electas, razón de ser los periodos constitucionales y significado las elecciones.



