El candidato presidenciable de CC no solo tiene el compromiso político de llegar al Gobierno ante su militancia partidaria, sino ante esa gran mayoría nacional que salió a las calles entre octubre y noviembre del año pasado para recuperar la democracia y expulsar a ese régimen populista que nos gobernó por casi 14 años.
Otro de los retos que también tiene Mesa es ir en busca del voto cruceño porque en las elecciones fraudulentas del año pasado, fue determinante para que llegue a ese lugar expectante en el que casi gana, sino hubiese sido por los hechos ya conocidos. Sin descuidar los otros departamentos que fue denominado por el MAS como la “media luna”.
El mesismo tiene un serio examen a nivel nacional que es el ganar sí o sí en primera vuelta en las venideras elecciones y mucho más por esa Bolivia posible que hace tiempo nos está esperando con visión de país.



