Medio: Los Tiempos
Fecha de la publicación: miércoles 23 de septiembre de 2020
Categoría: Procesos electorales
Subcategoría: Elecciones nacionales
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Estamos en peligro inminente. Con la última encuesta de la fundación Jubileo, cuyos resultados se divulgaron la semana pasada, se confirma ese escenario planteado también por la encuesta realizada por CiesMori: ¡Arce puede ganar en la primera vuelta!
El problema es que Carlos Mesa, de Comunidad Ciudadana, y sus asesores en están contando con el voto útil (que muy probablemente se daría en la segunda vuelta), pero con lo dividido que está el electorado es muy difícil que los votantes (en su conjunto) lo practique en la primera vuelta, pues los votantes reaccionan de acuerdo a las actitudes y posiciones de los políticos.
Es lo que nos sucedió con Evo en la anterior elección, es decir el voto útil en la primera vuelta no se va dar de nuevo, simplemente porque Evo ya no está presente en el balotaje.
Repito, es urgente que pongamos todo nuestro esfuerzo en buscar el consenso de todos los políticos, para que se pongan las pilas y así evitar este potencial desastre en la recuperación de la democracia en Bolivia.
Lo único que requerimos de los políticos de oposición al Movimiento al Socialismo, es que hagan una declaración de unidad para amansar las aguas caldeadas. Lo que está pasando en las redes sociales, con las diversas expresiones de los grupos e individuos que apoyan a cada candidato, es una muestra válida de lo que sucede al nivel nacional.
Para lograr impedir el triunfo del MAS se necesita, primero, que Carlos Mesa deje su arrogancia de lado y se dirija directamente a los otros candidatos de oposición pidiendo unidad por Bolivia. Lo cual implicaría negociar y hacer concesiones para que sus candidatos asambleístas se adhieran formalmente por escrito a un nuevo pacto de unidad, y Mesa se comprometa cogobernar con todos los partidos de la nueva alianza. Una declaratoria de esta naturaleza, aseguraría el voto útil para la victoria contundente (más del 68%) en la primera vuelta, lo que conseguiría una mayoría parlamentaria contraria al MAS.
De alguna forma, debemos enviar el mensaje claro y contundente a estos pseudo políticos de que, si no dan una muestra de unidad, ellos serán los únicos responsables del mayor fiasco de la historia republicana de nuestra pobre patria.



