Medio: Ahora el Pueblo
Fecha de la publicación: miércoles 23 de septiembre de 2020
Categoría: Institucional
Subcategoría: Tribunal Supremo Electoral (TSE)
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Karem Mendoza/Bolivia
El Tribunal Supremo Electoral (TSE) aplicó tres variaciones en el llenado de actas electorales para evitar “alteraciones” y “problemas” con el documento, como ocurrió en las elecciones anuladas de octubre de 2019.
El primer cambio refiere al llenado de las casillas vacías con una “X” donde se registran los votos; el segundo, al espacio dedicado a las observaciones, y el último está relacionado a la firma e impresión de la huella dactilar de los representantes de las organizaciones políticas, requisito que ya no es “indispensable”.
“Se están aplicando estas tres medidas para dar mayor credibilidad a las actas electorales y para darles un sustento también a los jurados, para que procedan al llenado efectivo del acta electoral”, explicó la presidenta del Tribunal Electoral Departamental (TED) de Tarija, Nataly Vargas, en contacto con el periódico Bolivia.
Dentro de las observaciones que realizó la Misión de Observadores Electorales de la Organización de Estados Americanos (OEA), se advirtieron incongruencias en las actas electorales. Se evidenció que no estaban llenadas de forma correcta, el número de votantes no coincidían con la cantidad de inscritos y no tenían las firmas de los delegados de cada partido.
ESPACIOS VACÍOS CON ‘X’
Una de las principales diferencias que resaltó Vargas fue el llenado de las casillas que quedan vacías, luego de escribir los votos válidos, nulos y blancos en el acta electoral.
La cartilla de información para los jurados electorales señala que se escribirá un número en cada casilla, alineado a la derecha. En caso de que la cifra sea de solo uno o dos dígitos, se debe llenar la o las casillas sobrantes con una “X”, a partir de la izquierda, para que no quede ninguna casilla en blanco.
Si hubiera algún candidato que no tuviera ni un voto, las casillas también deberán ser llenadas con una “X”.
La presidenta del TED de Tarija aclaró que los espacios restantes deben tener una “X” para que no puedan ser llenados con cualquier otro número o signo “que pudiera de alguna manera afectar la integridad del acta”.
En otros procesos electorales, las casillas vacías quedaban en blanco o se colocaba el número “0” en cada una.
“Esta situación está completamente prevista en el llenado del acta, porque ha causado muchos inconvenientes en el anterior proceso electoral”, apuntó.
El análisis que llevó a cabo el equipo auditor de la OEA señala que identificaron “la existencia de un patrón de manipulaciones, falsificaciones y adulteraciones en el llenado de actas electorales” en seis departamentos diferentes y a favor de un único candidato.
CASILLA DE OBSERVACIONES
En el espacio dedicado a las observaciones se registran los hechos relevantes ocurridos durante la jornada electoral y aclaraciones o correcciones realizadas en el acta, así como, aclaraciones de personas inscritas en la mesa de sufragio, observaciones o apelaciones de los delegados acreditados en esa mesa de votación.
Luego de llenada la casilla de las observaciones, se agregará la frase “corre y vale”.
Cuando no existan observaciones que registrar en el documento, la sección correspondiente debe ser anulada por el secretario de la mesa con una línea transversal, explica la guía para jurados del TSE.
“El espacio de las observaciones tiene que ser rellenada con una línea en diagonal para que no pudiesen insertarse de forma posterior ningún tipo de aclaración si es que esta observación no hubiese sido consignada en su momento”, indicó.
Según la auditoría de la OEA, el 56% de las actas que se ingresaron directamente en el cómputo oficial y que “nunca” fueron publicadas a través del TREP tuvieron observaciones.
FIRMA DE DELEGADOS
Vargas aclaró que en caso de que algún delegado se niegue por cualquier motivo a firmar e imprimir su huella dactilar en el acta, el documento tendrá plena validez solo con la firma de los jurados electorales.
La autoridad señaló que este problema se presentó en anteriores comicios y existieron delegados que no querían firmar las actas, lo cual representaba un problema para los jurados porque “no sabían” si el acta tendría que ser llenada de esa forma.
“No importaría si las firmas (de los delegados) están en el acta, porque se quiere evitar la anulación del acta en caso de que los delegados de los partidos no estén contentos con el resultado”, afirmó.



