La cifra de muertes se incrementó con la llegada del covid-19 al departamento, el 27 de marzo, aunque solo 395 fueron confirmadas por la nueva enfermedad hasta el 31 de agosto, según el Servicio Departamental de Salud (Sedes), debido a que en varios casos no se pudo testear a los cadáveres para confirmar o descartar si portaban el virus.
El propio Serecí, al presentar los datos sobre los fallecimientos, detalla que el Certificado Médico de Defunción sólo menciona covid-19 “si es que el médico responsable señala de forma inequívoca y explicita que la causa de muerte fue el coronavirus”.
De acuerdo con el recuento de Correo del Sur Digital con datos del Serecí, del 1 de abril al 31 de agosto de 2020, se registraron 1.747 defunciones, 512 más que en el mismo periodo de 2019 (1.235).
En abril, el Serecí emitió 38 certificados de defunciones, 205 en mayo, 285 en junio, 491 en julio y 728 en agosto. La institución aclara que “durante la vigencia de la cuarentena rígida no fue posible registrar decesos debido a la suspensión o restricción de actividades públicas y privadas, por lo que el incremento anotado en los últimos tres meses no corresponde a fallecimientos ocurridos en esas fechas, sino que se regularizaron registros rezagados de meses anteriores”.
En total, hasta el 31 de agosto, el departamento acumula 2.482, una cifra también mayor a la reportada en un lapso similar de 2019 (2.015) y muy cercana a las cantidades totales de 2018 (2.895) y 2017 (2.895).



