No es posible que algunos líderes cobistas se encaprichen y no escuchen ninguna explicación, para llegar a un acuerdo que de una vez ponga fin a este difícil momento que está viviendo el país, donde no solo falta oxígeno, sino que los alimentos comienzan a escasear debido a los violentos bloqueos y radicales bloqueadores que, en algunos casos, llegan a extremos de la retención de las personas.
El Tribunal Supremo Electoral (TSE) y representantes de la Asamblea Legislativa Plurinacional avanzan en la elaboración de una ley que garantice el 18 de octubre como fecha de realización de los comicios generales, lo cual muestra apertura para encontrar soluciones a través del diálogo. La COB debe ser más abierta y escuchar los planteamientos que se hacen como una salida a la crisis antes de buscar simplemente el fracaso o ¿cuál es la verdadera intención de Juan Carlos Huarachi y los otros dirigentes?
Es saludable que la COB muestre las verdaderas intenciones que tiene, porque de nada servirá que las instituciones y autoridades que han puestos sus buenos oficios para frenar los bloqueos, que complica las crisis que ya golpean a la población boliviana, continúen buscando el diálogo cuando los temas a abordar no están claros.
El TSE, los asambleístas y los organismos internaciones que buscan allanar el camino, no deben desmayar en el intento de alcanzar un acuerdo y exigir que la COB y los otros líderes se sinceren. En tanto, los líderes del Movimiento Al Socialismo (MAS), al que aparentemente responde Huarachi, deben ponerse de acuerdo de qué es lo que quieren y si el dirigente cobista realmente responde a esas intenciones. No se entiende, porque mientras el presidente del Senado en ejercicio(MÁS), Milton Barrón, guarda esperanza y destaca el avance logrado, los llamados dirigente del Pacto de Unidad abandonan el diálogo y advierten mayores consecuencias. Sería bueno que en el partido azul también se pongan de acuerdo en lo que quieren y se sinceren con el país.
Bolivia no puede seguir como está, basta de maltratarla, de usarla y manejarla, ¿o esperamos más catástrofes, más muertes para recién encontrar una solución?



