Medio: Nuevo Sur
Fecha de la publicación: viernes 07 de agosto de 2020
Categoría: Órganos del poder público
Subcategoría: Asamblea Legislativa Plurinacional
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A los bolivianos les gusta el folklore político, se hacen grandes comentarios sobre como los masistas impidieron que la Presidente diera su informe ante el Congreso y por otro lado algunos critican que el canal estatal de televisión, no haya pasado completa la intervención de Eva Copa, cuando lo que correspondía era recibir el informe presidencial y punto. El tema de fondo es que el legislativo no solo bloquea la reactivación económica, sino que unilateralmente desconoce las prerrogativas constitucionales del Ejecutivo, pues ya no se observan ni siquiera las formas elementales y esta situación desde luego es única y resulta muy difícil hasta en su descripción, porque de facto el M.A.S. pretende un gobierno bicéfalo. Por eso Eva Copa quiso dar un discurso grandilocuente, aunque lo leyera de forma atropellada y tuviera serios problemas de dicción, esa pose petulante y tristemente cursi, no es una casualidad, tampoco es un hecho aislado, caricaturiza la mala fe, torpeza e impertinencia, con la que está actuando durante esta coyuntura el partido de Evo Morales, al extremo de que parecieran haber desechado la vía electoral por completo, da la impresión de que sintiéndose derrotados, esperan retomar el poder apelando a una violencia inclemente. Suponer que esas intenciones vayan a tener algún éxito, es materia de otra discusión, lo cierto es que en época de proselitismo lo último que están haciendo es atraer votos, al contrario lo que se percibe es mayor irritación en la opinión pública y el reclamo de que el gobierno intervenga para restablecer la autoridad e imponer el respeto a la legalidad, además el silencio de las demás fuerzas políticas puede comenzar a ser irritante, sí continúa la falta de respeto por la vida y la salud del Pueblo. El País y el Sistema Democrático necesitan de liderazgo político, la coyuntura ha sido tan envilecida que este es el momento de las grandes definiciones, es evidente que estamos en crisis, la situación es inmisericorde hacia los enfermos, en Oruro se reportaron al menos doce fallecimientos por falta de oxigeno en los hospitales, es una docena de familias que perdieron a un ser querido por circunstancias absurdas, es un daño irreparable que deja abiertas heridas muy profundas. Por eso este aniversario es tan diferente, motiva a una reflexión respecto a lo que en realidad une a la sociedad y respecto a lo que nos divide, este año marca un nuevo horizonte y al parecer lo que verdaderamente está en discusión, es qué parte de lo bueno o de lo malo se queda en el pasado, la polarización es tan clara, que ya no hay margen para evitar que la solución, sea que sepamos quienes son los vencedores y cuál es el destino de los vencidos. No puede haber dos cabezas en un gobierno, ni es posible la reactivación de persistir el bloqueo a los créditos, por eso no saldremos de la crisis sanitaria, sí el orden público no es restablecido, el régimen de gobierno boliviano es presidencialista, sería bueno que la Presidente comience a separar mejor sus prioridades, el problema de fondo no son los bonos, este es un asunto de autoridad, legalidad y temple, el gua sube y hay que saber nadar.



