Longaric denunció en el foro que Morales y sus más cercanos dirigentes del Movimiento Al Socialismo (MAS), con las medidas de presión que fomentan, están evitando el paso de oxígeno y otros insumos médicos necesarios para tratar a los pacientes con COVID-19.
"Son hechos delictivos, sin embargo, cualquier medida del Gobierno es denunciada como opresión política, siendo que son acciones legítimas y necesarias", indicó.
Longaric agregó que el Gobierno propicia el diálogo interno, pero el nexo entre Morales y la violencia en Bolivia "es evidente". Morales, desde su asilo o exilio, "busca la ingobernabilidad y no responde a razones lógicas ni democráticas", aseveró.
La Canciller manifestó su "desconcierto por la pasividad" de los organismos internacionales que no se pronuncian con contundencia sobre los excesos de Evo Morales, pese a que el asilo no puede ser utilizado políticamente.
Longaric criticó especialmente a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) a la que pidió "objetividad e imparcialidad, no puede convertirse un altavoz de Evo Morales".



